Según parece, el gobierno democrático español nos va a levantar el arresto domiciliario en “un proceso de desescalada asimétrico”. Haciendo un análisis morfológico de la frase nos encontramos que sólo “un proceso de” es lo analizable; desescalada no existe, aunque los grandes genios de la Real Academia de la Lengua lo meterán en la próxima revisión. Si nos metemos en el siguiente palabro nos encontramos que la definición de asimétrico es: lo contrario a simétrico.
Pues bien, millones de españoles estamos inmersos en un proceso de “desadelgazamiento asimétrico”, es decir, en proceso de engordamiento por zonas asimétricas que nos llevan a mostrar una panza desproporcionada en relación a un lumbago atrofiado por la falta de ejercicio no imputable, por supuesto, a un gobierno de inútiles. Cantinflas vive en su palacio que pagamos todos; el caporal, también conocido como el marqués, tiene la suerte de disponer de jardín en el cual colaboramos con su mantenimiento, no en vano y gracias al nepotismo entran en su residencia dos hermosos sueldos y no tienen que pagar securitas porque ya de eso se encarga la benemérita.
Entiendo que para el resto de la población es perfectamente comprensible que se esté engordando de esa manera. Cantinflas nos dirá que en lugar de comer tantos bizcochones o tortillas teníamos que utilizar los ERTES –aparatos para adelgazar empresas– o bien habernos convertido en autónomos y practicar el fino arte de caminar por la cuerda floja con el cinturón bien apretado para que no se le caigan los pantalones por la falta de ingresos y por lo tanto de comida.
Este gobierno piensa que todos sus súbditos son tan inteligentes como ellos. El argentino que no paga la seguridad social de sus empleados o el marqués de galapagar, el mismo que va a comprar sin mascarilla y con un señor con pistola al cinto; el mismo que se sube a la tarima del Congreso a vomitar con su lenguaje agresivo. Seguro que el pueblo no es tan inteligente como el del chalequito, ese tipo que va de polémico a los programas de televisión y que en su lenguaje emplea una jerga peyorativa con sus rivales político, por cierto, según dicen también metió algún dinerillo en su monedero. El pueblo se queda en casa batiendo huevos y dando palmas, muy democrático todo.
Hemos podido comprobar como políticos socialistas con un bagaje importante se echan manos a la cabeza ante las comparecencias de un gobierno prisionero de los chavistas de Podemos, un gobierno que corre como pollo sin cabeza ante el estupor de los ciudadanos que tienen un dedo de frente. Mientras tanto, el presidente Cantinflas dice sin sonrojarse: “Hemos hecho algo grande”, entiendo que en referencia a la pandemia. ¿Algo grande? Si, grande y voluminoso y que va envuelto en miles de “pijamas de madera”.No valen excusas, esto no es normal.-Confucio.
Licenciado en Filosofía
