- Un brindis de despedida entre viejos rivales
A mis distinguidos colegas y antiguos adversarios:
Durante cuatro décadas compartimos el mismo cielo, aunque rara vez el mismo rumbo. Hoy, al mirar atrás a mis años como director general, comprendo que no habría llegado tan lejos sin la presión constante de su competencia.
Quiero agradecerles haber sido los adversarios que todo CEO necesita.
Gracias por las guerras de tarifas, que me obligaron a exprimir cada céntimo de eficiencia. Gracias por esos slots estratégicos arrebatados en el último minuto y por las campañas de marketing que me forzaron a pasar noches en vela rediseñando nuestra estrategia.
A quienes intentaron absorber mi cuota de mercado con agresividad: gracias por mantenerme alerta. A quienes aprovecharon cada huelga o crisis de combustible para golpear donde más dolía: gracias por enseñarme el verdadero significado de la resiliencia operativa.
En este tablero de ajedrez a Mach 0,85, ustedes fueron las piezas que me obligaron a jugar mejor. La industria aérea no perdona la debilidad, y su falta de indulgencia fue, en última instancia, el mejor entrenamiento que pude recibir.
Nos enfrentamos en los despachos, competimos en las terminales y nos medimos en los informes trimestrales. Pero, al final del día, todos sabemos que solo un grupo muy reducido comprende lo que significa mantener una flota en el aire mientras el mundo parece empeñado en derribarla.
Ha sido un honor competir con ustedes. Confío en que, ahora que mi radar ha dejado de emitir, sigan midiéndose con la misma ferocidad.
Tomás Cano Pascual
Asesor de líneas aéreas
Delegado para Europa de Air Panama
Fundador de Air Europa

