Cinco veces o veinte

Nos hemos acostumbrado al “donde dije digo, digo Diego”

Sánchez, muy estudiado. Iglesias lo sabe todo. /FOTO: Pool Moncloa/Borja Puig de la Bellacasa

Desde que España es oficialmente una democracia homologada, 6 de diciembre de 1978, nos hemos acostumbrado los ciudadanos a los cambios radicales de los discursos políticos. Todos, en algún momento han podido prometer y han prometido…hasta que nos la han metido, la mentira.

Repito una vez más, antes que los socialistas, comunistas o republicanos de piel fina se reboten: Creo que no ha habido ningún político en los últimos cuarenta y pico años que no haya hecho un viraje en sus mensajes convirtiéndose, como no podía ser de otra forma, en un personaje en el que no nos deberíamos fiar.

La actualidad manda y lo ocurrido en el Congreso de las Diputados este miércoles 20 de mayo es significativo. El gobierno y su partido ha pactado con los herederos de un grupo terrorista que dejó casi un millar de muertos y miles de damnificados entre las fuerzas de seguridad del Estado, Ejército, políticos y población civil.

Resulta que el noble estrado de la soberanía nacional, limpiado y desinfectado tras cada intervención, ha servido de excusa para consumar un pacto miserable. En política no vale todo y algunos consideran que mantenerse en el poder y conseguir sus objetivos es lo principal.

Decía Calderón de la Barca en su obra El Alcalde de Zalamea: “Al rey la hacienda y la vida se ha de dar; pero el honor es patrimonio del alma, y el alma sólo es de Dios”. (Ateos, agnósticos, republicanos y de otras religiones y creencias sustituyan rey y Dios por quien corresponda en cada caso). ¿Para nuestro presidente no existe nada que no sea el poder?

Transcurría el mes séptimo del año del Señor 2019, encontrábase su señoría Pedro “El Hermoso” en un duelo dialéctico y afirmaba: “Le estoy diciendo que con Bildu no vamos a pactar. Si quiere lo digo cinco veces o veinte durante la entrevista. Con Bildu, se lo repito, no vamos a pactar”. Daba la impresión que el mensaje no había quedado claro y en otra ocasión, mirando fijamente a su interlocutor dijo: “Con Bildu no se acuerda nada”.

Creo que, en esta ocasión la función control+c control+v no funcionó del todo bien, o quizás, esta podría ser la tesis que nos endilgue. Lo que quiso decir es: Con Bildu no se acuerda de nada. Pero bueno, deberíamos estar acostumbrados. A partir de hoy es obligatorio el uso de la mascarilla, Simón dice que antes no había para todos. ¿Entonces por qué nos mintieron y decían que no hacía falta? ¿Qué será lo siguiente? – Confucio.

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