Presupuestos generales

La ignorancia también puede ser comprada, pero no para presumir de ella con su adquisición, sino para despojar a nuestros enemigos de un lastre que puede volverse contra nosotros en cualquier momento. A pesar de los títulos de los que se jactan muchas señorías pertenecientes a otros tantos de los distintos partidos del parlamento, su ignorancia,  además de notoria, también resulta  reconocible desde lejos. De modo que de lo que se trata es aprovechar a precio de saldo la ignorancia de los demás en tu propio beneficio.

La aprobación de los Presupuestos Generales del Estado ha consistido simplemente en aprovechar la ignorancia que destilan algunos partidos sin ni siquiera darse cuenta de ello. Los socialistas han aprovechado esta inusual circunstancia como para salir finalmente airosos de sus propósitos presupuestarios.

Podría parecernos una estrategia propia de Maquiavelo en la corte de los Médici, pero se trata simplemente de una consecuencia política que nos favorece a la mayoría y que por tanto deberíamos dar por buena si lo que se pretende es tratar de activar las ayudas sociales y económicas que se exigen en un periodo tan crítico como el que atravesamos por mor de la pandemia.

No me considero lo suficientemente inteligente como para llegar a comprender determinados postulados de la insidiosa derecha española, pero ello no quiere decir que yo no esté a la altura de las circunstancias políticas, sino que desde una perspectiva como la mía les pueda parecer a otros que soy tonto de nacimiento e incapaz de alcanzar a imaginar sus estratagemas políticas en perjuicio de una mayoría que por fin ha dejado de ser tan silenciosa como en tiempos de la dictadura.

De manera que espero no sentirme defraudado con la aprobación de estos presupuestos paralizados desde 2018 y que, por fin, verán la luz con todas las consecuencias a las que se enfrentan, pero sobre las que se puede ir improvisando en previsión de peores acontecimientos, tantos económicos como sanitarios hasta que, por lo menos, las vacuna previstas arrojen un saldo de posibilidades compatibles con el rigor de la pandemia que nos asola.

Gracias a que se han comprado no sólo ciertas voluntades políticas que ya todos conocemos sino también la ignorancia de aquellos que aún nos faltan por conocer del todo, hemos llegado al final de una travesía que ha durado más de dos años, hasta cruzar por esos mares de locura, como dice el célebre bolero de Roberto Cantoral: La barca.

zoilolobo@gmail.com

Licenciado en Historia del Arte y Bellas Artes

  • Más claro imposible la mediocridad imperante en el arco parlamentario, las cortas miras de los nacionalistas y regionalistas, la terquedad y borreguil actitud de una oposición, en realidad, ha sido más fácil de lo que se suponía….hay presupuestos y las políticas de inclusión y sociales saldrán adelante, es lo que importa.

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