Lección real

Los republicanos resabiados no aceptan las normas del juego

La Monarquía Parlamentaria fue aprobada por un total de 15 millones de españoles que votaron “Sí” a la Constitución de 1978, alcanzando el 87,87% de los votos. En Andalucía, Cataluña y Canarias los niveles de apoyo al texto superaron el 90%. Solo un 8% de los votantes rechazaron la Constitución, mientras que la abstención se situó en un 32%.

Los republicanos resabiados no aceptan las normas del juego, tiene que ser como ellos dicen o en caso contrario todos somos fascistas, reaccionarios o corruptos. No soportan ver en la televisión a un rey y un sistema político que nos hemos dado por Referéndum.

Olvidan los chancleteros que para hacer un discurso no hace falta herir sensibilidades. El que mordería hasta hacerla sangrar cada vez que muestra sus “piños” lo hace para tocar las narices. El sentido de Estado que tiene lo habrá adquirido en las ofertas de todo a un bolívar.

Lo más simpático es que la progresía chancletera y republicana aplaude con las orejas las ocurrencias y la falta de respeto a los que considera sus súbditos. Algunos llevan en su peta una buena retahíla de conflictos con la justicia, por los que no han dimitido…por cierto.

Los morados sólo oyen lo que les entra por la oreja izquierda, su Majestad dijo bien claro que la justicia debe ser igual para todos. Para todos no incluye sólo al emérito, que también; creo interpretar que habla de todos los que se ha pasado por el arco de triunfo las leyes.

Podría hacer un repaso de derecha a izquierda y tenemos ejemplos para hacer un bonito Belén. Tenemos presuntos por todos lados; cuentas en Suiza, calumniadores, defraudadores de la Seguridad Social…vamos, toda una pléyade de personajes.

El Rey lo ha dejado claro: “La Constitución se respeta”, espero que El del Tic-Tac lo entienda. Los medios de comunicación interpretan que le ha dicho a su padre: “Los principios éticos nos obligan a todos por encima cuestiones familiares”, esta frase es aplicable a muchos.

Lo que debemos tener claro es que gracias al régimen que nos hemos dado de-mo-cra-ti-ca-men-te, tenemos la posibilidad de expresarnos con total libertad. Da igual que vayamos sobre ruedas o por nuestros propios medios, que luzcamos joroba o una esbeltez espectacular.

España siempre ha sido un país peculiar. La chusma siempre ha campado a sus anchas e intenta por todos los medios hacer prevalecer su opinión, que me parece bien. Lo que ya no es tan de recibo es que pretendan menospreciar a los que no piensan como ellos.

En la ventana de mi casa tengo una bandera de España –constitucional, no vaya a ser que piensen que es la de la gallina–  y me siento orgulloso de ella. Me siento orgulloso de mi Jefe del Estado y de haber servido a la patria en su momento.

No tengo porqué plegarme a los deseos de aquellos que pretenden generar un estado de presión que no existe. Los republicanos están todo el puto día tocando las narices con una consulta…Joder, haber votado NO en el 78. Ahora lo que tienen que hacer es respetar las normas.

Pretender dinamitar todo con insultos a los constitucionalistas es una barbaridad. El charnego de las impresoras, el prófugo de Waterloo, los golpistas de Lledoners, El Marqués del chalé, el argentino defraudador, los defensores de los etarras… no pueden, ni deben, marcarnos el paso.

Uno que sólo abre la boca para instigar con sus cabezonerías dijo que el discurso del Rey abriría un debate sobre la Monarquía, yo creo que lo que abrió fue un debate sobres su propio partido.-Confucio.

leave a reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.