domingo, septiembre 25, 2022

Como puertas

Quien calla, otorga

He estado buscando algún calificativo que describa rápidamente a todos aquellos habladores –periodistas o no– que dan su opinión en los medios de comunicación. No voy a usar ningún adjetivo, simplemente les llamaré “puertas”, porque así es como han permanecido estas últimas semanas: Callados como puertas; por cierto, es evidente que entre esos habladores me encuentro yo, por lo tanto, no hace falta que se me tiren al cogote, ya me he hecho el harakiri.

En los últimos quince días de este verano –finales de julio a principios de agosto– nos hemos escandalizado (algunos) sobre cosillas que se van conociendo… boberías que si las hiciera la presidenta de Madrid o algún líder pepero haría que los voceros y escribidores saltasen como hienas sedientas de carroña; pero claro, resulta que ahora le toca al rojerío sonrojarse, o quizás no, por meter la pata hasta el corvejón.

Llevo mordiéndome la lengua varias semanas y todavía no salgo de mi asombro como algunos que se llenan la boca hablando del “cumplimiento de la ley” justifican la honorabilidad de algunos políticos involucrados en el mayor caso de corrupción de este país. Tiene cojones u ovarios o ambas dos… Todavía no se han dado cuenta que su granero andaluz de votos se “jartó” de ellos, todavía tienen esos aires de suficiencia y cuestionan el mandato de las urnas, ese mismo con el que se llenan la boca cuando ellos ganan.

Los mismos que indultan a golpistas, justifican y dan el pésame a terroristas, que roban fotos y las modifican a su gusto, que gobiernan al estilo de Pancho Pantanos –a golpe de decreto ley–, que nos dicen que hay que ahorrar y no se baja del falcón ni para…, veranean a cuerpo de rey –aún, confesándose republicanos– y un largo etcétera que sonrojaría al caradura más redomado. Pedazo de rostro hormigonado para hablar de cumplimientos. ¿Cuántas veces decían y repetían que no iban a hacer esto o lo otro?

Vale, vamos a aceptar que como están en el gobierno puedan hacer lo que le salga de los cataplines pero, no puedo entender como a esos republicanos igualitarios, podemitas que parece que comen mortadela, sindicalistas subvencionados y periodistas con color definido no tienen vergüenza torera y en lugar de meterse con los de siempre no lo hacen con estos carotas.

Hay silencios en algunos medios de comunicación y en opinadores que son verdaderamente estruendosos. Es cierto que en otros partidos políticos ha habido mucha tela que cortar y que, por supuesto debe ser conocido por la población y si tienen que acabar entre rejas, así sea; pero justificar o silenciar actitudes poco ejemplares como la de los políticos que nos gobiernan o antiguos mandatarios de alguna autonomía no es de recibo. Y lo más acojonante, cuando critican con la boca chica siempre terminan comparando con los otros…esos si son corruptos, no los de ellos.

Manda Güevos (Trillo, Federico). Me resulta vomitivo que para criticar las mamandurrias y meteduras de pata de la izquierda haya algunos que pongan siempre por delante el típico “Y ellos más”. Cuando no hay valentía para criticar lo que hacen “los tuyos” lo mejor que puedes hacer es no volver a abrir el pico y aplicarse aquello que dijo Juan Carlos I “El Denostado”: ¿Por qué no te callas? –Confucio.

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1 COMENTARIO

  1. Cierto. Resulta lamentable ver como los opinadores rojos, morados, republicanos, indepes, etc. Justifican la mamandurria de la izquierda hablando de Ayuso, Rajoy, Bárcenas, Feijoo, etc. para blanquear a los andaluces que si no metieron la mano estuvieron calladitos. De toda la basura que está saliendo del partido de podemos, etc.
    Una vergüenza, paso de ellos. Es más no pienso leer las memeces que dicen. Paso.

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