martes, julio 5, 2022

Elecciones

A decir verdad, nunca pude imaginar que el PP en Andalucía pudiera haber ganado por mayoría absoluta y desplazar al PSOE mucho más de lo que Pedro Sánchez esperaba en estos comicios. Bien es cierto que esta victoria de Juan Manuel Bonilla mantiene a raya a Vox quién se las veía participando ya en una coalición con el PP. De manera que la señora Olona bien puede regresar a Madrid y medrar como ella acostumbra a hacer entre la pareja de baile que forman Almeida y Ayuso para satisfacción de sus simpatizantes, que son muchos.

¿Qué incidencia podrá tener para el PSOE esta victoria del PP en las próximas generales? Esa es la pregunta que nos hacemos muchos españoles ante el fortalecimiento de un partido que, pese a sus casos de corrupción, cuenta con la confianza absoluta de todo su electorado. Las conductas de la derecha española llevan aparejados viejos modelos de comportamiento que le son propios y que a pesar de que friccionan entre la población más joven, han terminado por imponerse merced al soporte de viejas tradiciones que como en Andalucía, la vigencia de la filosofía eclesiástica, entre otros estamentos castrenses, se encuentra muy por encima del rigor que pretenden establecer los partidos afines a una República y a la laicidad de un estado de derecho como es el nuestro.

Desde las últimas elecciones generales, El PSOE ha sufrido la desconfianza general en dos frentes muy distintos: entre aquellos militantes de toda la vida, inquietados por la presencia de la coalición de Podemos entre sus filas y por aquellos otros, afines a la coalición, que en nada simpatizan con Sánchez por razones obvias además de su supuesto escoramiento en favor de una política de circunstancias de acuerdo a los acontecimientos relativos a la guerra de Ucrania, la pertenencia a la OTAN, y el abandono al que ha sido sometido el Sahara, entre otras muchas cosas.

De manera que eso es lo que hay, aunque de Andalucía no me gustan en absoluto la Semana Santa, ni La Macarena, ni El Rocío, ni las Hermandades y, mucho menos, las corridas de toros ni tampoco La Maestranza.

zoilolobo@gmail.com

Licenciado en Historia del Arte y Bellas Artes

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