Un medio de comunicación español on line, pero de nombre inglés, The Objective, ha publicado estos últimos días un artículo de dudosa información sobre los motivos que indujeron a Pedro Sánchez a prescindir de forma drástica del que hasta entonces parecía haber sido su hombre de confianza desde el principio de la legislatura. Me refiero al exministro José Luís Ábalos.
Resulta más que sospechoso que el nuevo director hoy de The Objective, Alberto Nieto, decida sacar hoy a la luz aspectos muy concretos de la vida privada del hoy ya exministro sin probar hasta ahora absolutamente nada de lo que publica su diario y cuyo reflejo parece ser el motivo por el cual el Gobierno habría prescindido del concurso de Ábalos, renunciando a su cartera en el Ministerio de Transportes. Pero mucho más sospechoso resulta aún que, habiéndose quedado Alberto Nieto sin trabajo en un momento dado de su vida laboral, hubiera recurrido por carta a la supuesta amistad que le unía con José Luis Ávalos para ponerse a su entera disposición y aceptar un puesto en nómina a cargo del ministerio. Fuera como fuese, al no conseguir del entonces ministro su propósito, el señor Alberto Nieto podría haber incurrido con sus artículos en un acto de venganza manifiesta con resultado de atentado contra la vida íntima del mencionado exministro.
Me sumo al criterio de algunos profesionales de la información en el sentido de que la vida privada de ninguna persona, incluidos políticos, me debería importar; siempre y cuando el gasto ocasionado por sus apetitos personales no haya sido cargados al Erario Público con el que casi todos contribuimos en la medida de nuestros ingresos.
Al parecer, e independientemente de la responsabilidad que haya tenido que soportar en calidad de ministro, José Luís Ávalos parece dispuesto a querellarse contra The Objective por su supuesta intromisión en lo que él califica como su vida privada y no política. De modo que las insinuaciones vertidas sobre los posibles destrozos del exministro en la habitación de un parador de turismo, en cuyo interior se encontraron restos de todo, habrá que demostrarlas fehacientemente si no quiere verse envuelto en un proceso judicial que en nada le conviene, teniendo en cuenta el escaso mes que lleva frente al cargo de director de su periódico.
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Licenciado en Historia del Arte y Bellas Artes
