domingo, septiembre 25, 2022
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Nada que probar

Ya no tengo nada que probar

Todo tiene un inicio en la vida, en mi caso particular no crean que la ausencia paulatina de la aviación me hace olvidar, pues si olvidara la aviación, ¿Que recordaría?

Con once años, después de abandonar a los franciscanos en el orfanato, hice un viaje a Palma de Mallorca con un DC7 de Spantax. Ese hecho tan simple marco mi vida y quise dedicar mi vida a la aviación hacerme piloto y volar.

Años después por circunstancias de la vida pedí un puesto de flight student en Spantax, no había vacantes y tuve que empezar en el departamento de tráfico, o sea facturación, carga y descarga largos turnos con sus noches y horas incalculables, pero era feliz y podía pagar mis estudios de piloto.

Muchos dicen que Spantax fue la escuela de una generación o varias generaciones y es cierto pero esa escuela no funcionaba si tú mismo no eras capaz de esforzarte en estudiar y prepararte.

Años después abandone Spantax para incorporarme  a Hispania Airlines fue una experiencia inolvidable con un personaje como Fernando García-Valiño al frente como CEO o el propio Presidente el General Gabriel Martínez.

Terminé en esa empresa de una forma inesperada para mí como Jefe de la Base de Canarias; comercializaba dos aviones a Lanzarote, El Aaiun en Marruecos o Madeira o vuelos a demanda, lo cierto es que la parte de marketing y comercial no se me daba mal, al menos eso es lo que me dijeron para incorporarme como segundo de García- Valiño.

Me animaron en esa aventura los pilotos Alberto Cerezo, Fernando Damiani y Paco Vera entre otros. Con los años me dieron la oportunidad de gestionar y fundar Air Europa después del repentino fallecimiento de García-Valiño.

Fui capaz de unir un equipo de personas en general excepcionales. Aunque aprendí una gran lección debería haberme dedicado a volar porque arriba nadie intenta quitarte tu posición en cabina, mientras que en el área de gestión cuando todo está en marcha, funciona y se gana dinero algunos intentan moverte la silla porque para ellos tiene más prestigio ser CEO que piloto, cuando lo hermoso de la aviación es ser piloto, despegar alcanzar tu nivel de vuelo mientras ves que la tierra se hace pequeña, incluidos los hombres; volar nos hace ver la realidad del mundo.

De lo que somos mientras que abajo entre ejecutivos se constituyen castas y luchas fratricidas por alcanzar y asumir el éxito de un proyecto que otro ha trabajado duramente. La casta de los terrestres es vacua con excepciones y llena de maldad lo he vivido después de abandonar Air Europa irme a Oasis, Aerocancun, Privet Jet, Centennial, Air Madrid. A pesar de haber tenido momentos de estar enfermo de cierta gravedad, todo lo que recuerdo es esa gente buena que encontré y quiero irme cuando llegue mi hora con esos momentos bonitos. Porque he sido un hombre afortunado de encontrar gente maravillosa y excepcional. Nunca podré olvidar a los opresores, podre perdonar pero no olvido a ninguno
Solo puedo decir que la ausencia de la aviación me dejará el corazón angustiado y su ausencia significara que me ha arrebatado mi vida del cuerpo, por lo que ya no importará nada más y procurare cuando este bajo tierra ignorar  el llanto de los vivos.

Tomás Cano Pascual

Asesor de líneas aéreas

Delegado para Europa de Air Panama

Fundador de Air Europa

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