Cacería

En cada ventana, en cada balcón, en cada jardín hay un comisario político

El gobierno del Reino de España se ha empeñado, según parece, en controlar todas las opiniones adversas bajo la peregrina idea de las fake news. Me parece fantástico que se persiga y castigue a todo el que provoque en un Estado de Alarma el desasosiego del “arresto domiciliario” al que nos hemos visto abocados por la falta de previsión de otros, la culpa siempre es de otros. Con la falta de información veraz, que no siempre es la oficial, los súbditos españoles se han convertido en la policía política del régimen social comunista que nos está tocando sufrir. Desde cada casa se censuran las actitudes insolidarias del changa de turno que se salta la norma, norma que se supone está dictada por el bien común. Pues bien, en cada ventana, balcón y jardín –quien tenga suerte de disponer de uno– hay apostado un comisario político dispuesto a denunciar, grabar e incluso aplaudir todo lo que sucede en unas calles desiertas. Se ha abierto la veda para denunciar en las Redes Sociales al proscrito de turno; entiendo que el personal, confinado más de un mes se le esté yendo la cabeza. Pero lo más grave no es esto, los propios medios de comunicación están a la caza de la pieza de mayor peso y a las pruebas me remito. No hablo de los deslices en los No-Dos diarios que nos ofrecen las radios y televisiones, me refiero a las imágenes lamentables de ex presidentes haciendo footing, de ministros comunistas ocupando con su vehículo oficial espacios de minusválidos, de vicepresidentes saltándose la cuarentena o de errores brutales en la compra de material sanitario. Una amiga me decía cuando compraba algo a bajo coste: “Muchacho, total pa’ lo que me costó…lo compré en el chino del barrio”. Estamos hablando de salud. Las políticas del gobierno, bien sea por ignorancia o mal asesoramiento, han sido pésimas y está claro que el número de fallecidos avala lo que digo. Volviendo a la cacería…Estamos viendo en las Redes Sociales como el Estado de Alarma ha dado alas a personas, civiles y con uniforme, para dar rienda suelta a actitudes dudosamente legales. Les invito a visitar esas redes y comprobar lo que digo. La veda de caza está abierta y lo peor no es que haya presuntos furtivos desde el visillo, lo peor es que algunos se crean en el Rambo de turno. Creo que así no. Yo me quedo en casa, pero si tengo que salir quiero tener la absoluta certeza que no se van a pisotear mis derechos fundamentales. Cuando todo acabe, eso espero, habrá muchas explicaciones que dar.-Confucio.

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