Simón dice

Si ha sido un “niño malo” nos castigarán a todos sin recreo

El juego de moda para esta primavera. (Confucio).

Es cierto que ha habido demasiada gente comportándose malamente ante la situación de Pandemia que estamos padeciendo, siempre hay algún imbécil que se salta las normas según le apetezca. El problema no es exclusivamente de los ciudadanos, me refiero a lo de cumplir las normas según apetezca, también los que juran o prometen hacer cumplir las leyes sacan la patita del banco con demasiada facilidad.

No me apetece mucho hablar y mucho menos criticar. Para mí sería mucho más sencillo alabar la labor de políticos y de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado; es más estoy convencido que todos los ciudadanos saldrían a defender la labor que están haciendo en beneficio de la comunidad.

En estos momentos no voy a hablar si el gobierno se pasó por el arco de triunfo las recomendaciones de la OMS sobre la peligrosidad del Covid-19 –ahora lo han feminizado, lo llaman la covid–; tampoco diré de la oportunidad de celebrar manifestaciones multitudinarias, políticas o religiosas, festivas o culturales con la que se venía encima.

No criticaré al ministro del interior por decir en una entrevista: “El gobierno no tiene ningún motivo para arrepentirse de nada”. Ni al ministro de transportes por decir que si no se renueva el estado de alarma los muertos serán responsabilidad de los populares, aunque olvide que algunos de sus socios en la investidura no les apoyen. No voy a decir, ni tan siquiera a deslizar la idea que, el gobierno le lleva más de 25.000 de ventaja.

No me apetece hablar mal de la ultraderecha, de lo torpes que son y de las malas formas que usan para hacer oposición. Del discurso populista que emplean para culpabilizar al gobierno de todo lo que se mueve. Pero no es raro, dicho en sentido jocoso, no tienen mano izquierda para nada.

No quiero hablar de los periodistas que nos bombardean a todas horas con discursos torticeros en sus respectivos medios de comunicación. Siempre he dicho: Beban de distintas fuentes de información. Estimado lector, no deje que le den masticadas y digeridas las noticias, tenga usted su propia opinión.

No quiero ni mencionar a los sanitarios. Seguramente les han llegado todos los medios homologados para no ser el colectivo sanitario que a nivel mundial más contagios ha recibido. Es posible que la culpa tampoco sea del gobierno que, a fin de cuentas asumió en primera instancia la adquisición de los medios.

Tampoco hablaré del nuevo fenómeno social: “El Balconazi”. En cada ciudad, pueblo, barrio y comunidad de vecinos ha surgido la figura del comisario político que señala con el dedo a quien cree se ha saltado las normas del gobierno. Seguramente y dentro de su ignorancia no sabe que puede ser una persona con algún síndrome diagnosticado que tiene la necesidad de salir a la calle.

Hoy jugaré a Simón dice. Si dice que no hacen falta mascarillas, pues eso. Ahora dice hacen falta mascarillas, pues eso. No se preocupen, Simón dice: Esto es una simple gripe, pues eso.

Simón dice que los test no hacen falta, pues eso…no hacen falta; ahora bien, cuando diga que hacen falta todos, muy obedientes, diremos hacen falta test.

Hoy no me apetece hablar, ni lo voy a hacer, de las decenas de miles de muertos que ha habido y no han tenido el último homenaje por parte de su familia. Ni de los viejos. Digo viejos porque parece que eso es lo que han pensado algunos en el cribaje para ser atendidos. Esa gente que ayudó a sus descendientes a salir de la crisis no merecieron una mínima compasión. No, eso ahora no toca…ya hablaremos.

Podría seguir, pero la verdad, ¿para que meter el dedo en la llaga? Ahora estamos todos contentos pues nos han dejado salir a tomar la fresca paseando por las calles, pero ojo, dentro de los límites marcados por el gobierno democrático. Porque si te portas mal: ¡Nene, te vuelvo a dejar encerrado!

Aquí todos tenemos que jugar a Simón dice y si no juegas se rompe la baraja. El juego de cartas es del presidente, las baraja o mezcla su vicepresidente y entran al juego el resto de políticos del arco parlamentario. Al que pillen haciendo trampas “será sancionado con…”. Estoy cansado, muy cansado, que en los medios de comunicación estén amenazando, ellos dicen advirtiendo, con la sanción que te podría caer.

Dentro de nada podremos, si el gobierno quiere, reunirnos diez personas sin que venga La Chivata y nos lleve detenidos por reunión ilegal. Supongo que dentro de cuarenta años habrá un partido neoliberal que intente recuperar la Memoria Pandémica  y saquen de sus nichos a los muertos, para ver si con el lío están bien sepultados.

Esto no cambia. España es un batiburrillo de perder un ojo por ver al otro ciego. No hay excusas ni a derechas ni a izquierdas. Con estos bueyes tendremos que seguir arando. No valen excusas, esto no es normal.-Confucio.

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