Para mayor información de los lectores debemos aclarar a qué nos referimos con la “Seguridad Social”. El INSS, popularmente conocido como Seguridad Social, depende directamente del Gobierno Central y el Servicio Canario de la Salud de nuestro Gobierno Autónomo. Lo digo porque hay personas que piensan que ambos organismos oficiales funcionan bajo las mismas directrices y no es así.
Si usted va a un Centro de Atención Primaria, Consultorio u Hospital su gestión y su personal dependen directamente de la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, básicamente los que se ocupan de su estado de salud; ahora bien, cuando va al INSS –Instituto Nacional de la Seguridad Social– lo está haciendo a un Ente que depende directamente de Madrid. La queja generalizada de la población es a estas dependencias estatales.
Según parece, la atención al público en las oficinas del INSS en ambas provincias Canarias está siendo un verdadero despropósito. Debido a la pandemia se cambió la fórmula de atención y sólo se atiende con cita. En el caso de Las Palmas, según se quejan los usuarios, sólo se dan veinticinco números a primera hora más los que han podido conseguir cita previa por Internet o teléfono.
Los Centros de Atención al Ciudadano son los lugares a los que se debe desplazar el contribuyente para recibir atención personalizada, siempre con cita. Las puertas permanecen cerradas y sólo se puede acceder cuando el vigilante lo autoriza. Se han llegado a producir agresiones e insultos graves al personal de seguridad, el desespero por conseguir realizar una gestión se adueña del público que ve como una misión imposible disponer de un papel de esa Administración Pública.
Cualquier tipo de violencia física o verbal es inadmisible e injustificable. El INSS debe ser eficiente y no recordarnos los tiempos de aquellos funcionarios vestidos de traje oscuro y corbata negra que nos decían vuelva usted mañana en tiempos de la dictadura. Esos trabajadores que están blindados en sus edificios son trabajadores públicos al servicio de los ciudadanos y la excusa de la pandemia ya no es válida, no es aceptable. Que usen las mismas medidas higiénicas y de salud que el resto de trabajadores al público.
Los comentarios de los usuarios del INSS en los medios de comunicación, de ser ciertos, son preocupantes y hablan incluso de trato no adecuado por parte del personal de atención al público, la única sugerencia que puedo hacer en este caso es que hagan uso de los formularios de reclamación y pongan, con nombres y apellidos del funcionario, la queja correspondiente y el puesto que ocupa. Se debe terminar con este tipo de comportamientos. El término “funcionario”, según la RAE, es el que desempeña profesionalmente un puesto en la Administración. Lo único que busca el contribuyente es que estos “funcionarios y funcionarias”…funcionen y no sólo calienten la silla, la situación está lo suficientemente mal como para que también desde el Estado se nos pongan chinitas.–Confucio.
