Chivo expiatorio

Hasta fuera del gobierno de España el expresidente genera ingresos al Estado

La prensa del régimen aplaude con las orejas el que hayan trancado in fraganti al expresidente del gobierno de España saltándose el confinamiento. Vaya por delante mi rechazo a esta falta de respeto a los millones de españoles que estamos confinados en nuestras casas, tengan o no jardín.

Según parece, lo sancionarán con seiscientos euros de multa –calderilla para alguien con su sueldo– por su infracción. Lo más sorprendente de la noticia no es que el gallego se haya saltado el confinamiento y lo sancionen; lo más irritante es que haya políticos como el marqués de Galapagar que, saltándose sus propias normas, vaya por ahí pasándose por el forro en varias ocasiones la cuarentena que debía guardar y yendo a comprar sin respetar las medidas que su gobierno ha dictado.

Todos los que han criticado de una forma u otra al gobierno están sufriendo el acoso mediático de los medios afines al régimen. Esta última semana de abril un conocido comunicador criticaba ácidamente al presidente desde su hormiguero y en menos de veinticuatro horas los mandados del rojo v. le grababan saliendo de su casa para trancarlo en un presunto renuncio.

Las Redes Sociales han dejado de convertirse en un aplauso a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y Policías Locales cuestionándose los asiduos a estas redes si las medidas que se están aplicando son las adecuadas.

¿Están convirtiendo a España en un Estado antidemocrático amparados por un cuestionado Estado de Alarma? Muchas son las voces que se alzan ya contra el gobierno por esta persecución al ciudadano. Repito una vez más: Yo me quedo en mi casa y saldré, si lo creo oportuno, respetando los horarios pero, me da la impresión que todo esto (controles) parece más una medida recaudatoria que una medida de seguridad.

Visitando las Redes Sociales ya se pueden leer bastantes comentarios de ciudadanos que están bastante enfadados con la situación. Poco recomendable para la estabilidad social es que ya se esté comparando nuestra situación con la de regímenes totalitarios.

Meter la cabeza bajo tierra dejando el culo expuesto, como hace el avestruz, es una mala política y repito una vez más: No valen excusas, esto no es normal.-Confucio.

Licenciado en Filosofía

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