viernes, junio 25, 2021

Xenofobia

Un denominado mena no es otra cosa que un menor extranjero no acompañado y que por distintas razones o circunstancias ha podido refugiarse en nuestro país huyendo de todo aquello que un niño no debiera sufrir en pleno siglo XXI, como es la guerra, el hambre, el abandono, las epidemias, las mafias, etc. Sin embargo, para Vox en particular, ello representa un grave problema para las arcas del estado español por cuanto nuestras abuelas, según reza la publicidad de la extrema derecha a quién representa ese partido, casi se mueren de hambre en beneficio de los sueldos que, según ellos, perciben tales menas.

Pero eso no es todo, sino que apoyándose débilmente en ciertos sucesos acaecidos de acoso sexual por parte de algunos de ellos, tratan de estigmatizar la imagen de todo aquel que no haya nacido en España y que por tanto deben ser tratados como culpables de todos los males que nos asolan en nuestro país.

Xenofobia es la palabra que mejor define la mentalidad de este tipo de insurrectos políticos que con el sólo fin de que cunda el pánico entre la población son capaces de mentir sin escrúpulos hasta en lo más esencial.

La paga mensual de un mena, oscila entre los 400 y 700 euros, según los criterios, y en ningún caso la exagerada cantidad que figura en los carteles que los enfrenta contra la población de forma tan gratuita como falsa, atribuyéndoles 4.700 euros mensuales. Se trata de una estrategia de campaña por la que tendrían que ser castigados como se merecen y, ojalá no sea sólo con el peso de la Ley, Código Penal en mano, sino, además, con un silencioso vacio en las urnas de la capital de España el próximo día 4 de Mayo.

Casi podríamos afirmar que, por cierto, durante su militancia en el PP de Madrid de la mano de la señora Aguirre, quién le había colocado en un perdido, oscuro y siniestro despacho de los llamados “de no hacer nada”, el señor Abascal percibía regularmente cada mes una suculenta suma en calidad de sueldo por sólo dedicarse a eso: no hacer absolutamente nada digno de confianza como no fuera cobrar a fin de mes sin tener que rendir cuentas a nadie, excepto a su propia conciencia que como se ha descubierto hace ya unos años se duda de que la tuviera, por lo menos, limpia.

zoilolobo@gmail.com

Licenciado en Historia del Arte y Bellas Artes

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