Llueve sobre mojado

El siniestro horizonte que se abre sobre nosotros no presagia nada bueno

Panorámica de Sant Feliú de Guixols./ Imagen de Wikipedia por Flamenc.

Hace tres días seguidos que llueve en Sant Feliú de Guixols y eso, aunque cueste creerlo, reconforta mucho desde el punto de vista de lo que para todos significa el confinamiento por ley al que estamos sometidos. Cuando llueve, como es el caso de hoy, estamos convencidos de que quedarse en casa es una decisión tomada por voluntad propia y no una obligación impuesta por las autoridades sanitarias. De manera que hoy, con un cielo encapotado y una llovizna persistente, nos sentimos mucho más libres que de costumbre, lo que significa que la claustrofobia es sólo una cuestión que depende en cierta medida de factores puramente ambientales.

Sin embargo, en política, siempre llueve sobre mojado. El siniestro horizonte que se abre sobre nosotros no presagia nada bueno. Al gobierno se le atribuyen de forma despiadada demasiados errores en el tratamiento de la pandemia como, por ejemplo, el de tratar de ocultar las verdaderas cifras de óbitos causados por el Covid-19. La población ya no sabe a quién creer porque tampoco se fían en demasía de aquellos medios de comunicación que, al parecer, han interpretado mal y quizás a propósito ciertas últimas declaraciones, como las emitidas por parte del general de la Guardia Civil, José Manuel Santiago.

No me gustaría poner en duda el derecho constitucional que a todos nos asiste sobre la libertad de expresión como para llegar a pensar que el Gobierno, a través de las Fuerzas de Seguridad del Estado, esté promoviendo una caza de brujas en las redes sociales destinada a inculpar a todos aquellos que para bien o para mal han puesto de manifiesto con sus criterios los supuestos errores en su gestión.

Cosa bien distinta es que la Guardia Civil intente obtener información sobre quienes, a propósito, causan una alarma social que atenta directamente contra la propia seguridad de las personas en momentos tan delicados como los que estamos atravesando.

De manera que, independientemente de las razones que muevan a ciertos sectores de nuestra sociedad para aventar estos bulos contra la línea de flotación de PSOE-Podemos, lo que parece del todo razonable es que no debería consentirse que tal fraude de información se propiciara a cargo de crear a propósito un terror gratuito e innecesario en la población. Me parece una manera abyecta de hacer al Gobierno responsable civil subsidiario de los miles de muertos que ya lleva cobrados el Covid-19.

Unas nuevas elecciones no cambiarían para nada la delicada situación en la que nos encontramos, además de la duda que subyace en la conciencia de los líderes de la oposición de si este sería el mejor momento para tratar de substituir a PSOE-Podemos en el gobierno de la nación.

Resulta una situación sumamente difícil de manejar para cualquier gobierno; del color que sea. Esta vez le ha tocado a PSOE-Podemos, pero ninguno está libre de afirmar que en un futuro no pueda tropezarse con un problema de similares características que ponga en riesgo la vida de la población entera. No están los tiempos como para garantizar una tranquilidad duradera.

zoilolobo@gmail.com

Licenciado en Historia del Arte y Bellas Artes

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