El muerto ausente

Ya no cabe la menor duda de que el argumento diseñado por el PP en relación con la trama Gürtel y el epílogo de la llamada Operación Kitchen responde con exactitud a los métodos más clásicos de los empleados desde siempre por la misma mafia calabresa. Sólo ha faltado un cadáver para que esos ribetes mafiosos concluyeran en una realidad similar a la italiana. Aunque bien es verdad que estuvo a punto de producirse cuando aquel falso sacerdote, contratado por Villarejo, se presentara, pistola en mano, en el domicilio particular de los Bárcenas para tratar de arrebatarles toda la documentación que perseguía su partido en relación con la fraudulenta financiación del PP.

Pese a todo ello, la figura del propio Bárcenas, a tenor de las nuevas y últimas investigaciones, emerge ahora como el menos malo de toda la trama montada en torno a lo mucho que sabía el tesorero sobre las finanzas del PP. De manera que toda la información recabada y puesta por su parte a tan buen recaudo, le ha servido también como un seguro de vida para él y el resto de su familia. Tal vez, fiscales y jueces quieran en el futuro agradecerle los favores prestados por su inteligente y discreta colaboración con la justicia.

En cualquier caso, parece muy lamentable que una persona tan brillante como dicen que ha sido el ex Secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, haya tenido que haber estado mendigando un nuevo puesto bien retribuido en el seno de su propio partido cuando, al parecer, ya nadie contaba con él a medida de que la Operación Kitchen comenzara a cercarle de tal manera que a los máximos responsables del PP sólo les quedó gritar: ¡Sálvese quien pueda! Ello demuestra que la situación ventajosa de su cargo de la que también se aprovechaba Francisco Martínez en el seno de su partido era muy superior a cualquier otro empleo de carácter civil fuera de él, de lo que se desprende los continuos reproches hechos a sus superiores por haberles “dejado tirado” sic.

Al parecer, su magnífico curriculum, tanto universitario como profesional, no debía proporcionarle en la vida civil tantas ventajas económicas ni tampoco las relaciones de gran calado que le ofrecía su participación en el seno del Partido Popular, con lo cual se entiende su desesperada llamada de auxilio en favor de ocupar un nuevo y digno lugar acorde a su experiencia profesional como político en las filas del partido. Llamada de auxilio que jamás fue atendida por nadie.

zoilolobo@gmail.com

Licenciado en Historia del Arte y Bellas Artes

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