martes, agosto 16, 2022
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Corpulento taquillero

Suelo salir y regresar a casa con la mascarilla puesta. A fuerza de tanto llevarla, he aprendido a sonreír con los ojos, siempre y cuando a alguien se le ocurra algo divertido que decir, claro está. Un amigo me advertía, -y eso sí que me hacía sonreír-, que no le pidiera peras al horno porque las cosas están muy difíciles, sobre todo el hecho mismo de aparentar ser simpático, detalle que, según él, hoy ya no sólo no procede sino que, además, nadie parece tener en cuenta.

¿Y qué hago yo ahora con todo el sentido del humor que acumulo en mi interior? Si lo pudiera vender, seguro que me haría rico, pero lo ingenuamente correcto es regalarlo a cualquiera que esté dispuesto a reír las gracias de otro; y eso lo acepta muy poca gente porque el humor, si no se paga por él, muchos creen que puede resultar tedioso y de muy baja calidad. De modo que el que aún conservo lo reservo estrictamente para mí, para mis adentros, como suele decirse.

Hace sólo unos días, mi amigo y yo decidimos darnos un paseo por la Ciudad Condal sin ánimo de hacerle mal a nadie, sino con la única y sana intención de procurarnos unas risas de esas que son completamente gratuitas, sobre todo cuando se degusta un porro en condiciones óptimas mientras paseas tranquilamente bajo las luces de neón.

Llegamos frente a un cine y ya sin nada más que poder llevarnos a los labios cuál no sería mi sorpresa al observar que el taquillero que expendía las entradas ocupaba casi todo el espacio detrás del cristal, tal era su enorme peso y corpulencia. Como yo le preguntara a mi colega que como podían meter a semejante enorme individuo en el interior de aquel habitáculo a través de una ventanilla tan pequeña, mi divertido amigo se alegró mucho en responder:

-¡Mira que eres tonto! –me dijo- Porque lo meten desde pequeñito, Zoilo.

Y, claro, Yo fui totalmente incapaz de llegar a esa conclusión porque, con toda seguridad, continuaba bajo los efectos nocivos que para el sentido del humor dicen que provoca el cannabis mientras paseas.

zoilolobo@gmail.com

Licenciado en Historia del Arte y Bellas Artes

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