Cónclave

Se espera que la formación de un nuevo gobierno no se tome sólo como un regalo de Reyes

Parece ser que desde la sede del Partido Socialista ya se encuentra todo dispuesto para provocar la fumata blanca con la que se anunciará la lenta investidura de Pedro Sánchez, que es muy probable que tenga lugar el próximo cinco de enero, cuando sus Majestades, los Reyes Magos de Oriente, hagan su entrada al anochecer en territorio español. De manera que tal y como manda la tradición, un regalo tan excepcional y tan esperado por todos los adultos españoles no se le podría haber encargado a un intruso forastero tan entrometido en nuestras viejas tradiciones como Santa Klaus, a pesar de ser embajador de uno de los países más democráticos del mundo.

Para llegar a ello, ha sido preciso que la abstención prometida de Esquerra Republicana fuera avalada por su Consejo Nacional, como así ha sido, y que tanto ahínco ha puesto en considerar el contencioso que se mantiene con Cataluña como un “conflicto” a tener en cuenta y tratar su solución en próximas mesas de negociación a lo largo del gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos.

La nota discordante a pesar de ser un político eminentemente conciliador, la ha dado el Sr. Revilla con un rotundo “NO” a la investidura de Sánchez, mientras que Teruel sí que ha decidido apoyar al PSOE. De modo que Coalición Canaria y el BNG gallego tendrían en sus manos el último cerrojo para abrir la puerta que facilite lo que muchos llevamos esperando desde el año pasado: la formación de un gobierno que tome las riendas, sobre todo, de la política interna del país y que ponga en marcha, de una vez por todas, el mecanismo de carácter económico necesario en beneficio de las medidas en materia de amparo social prometidas para pensionistas y otros distintos colectivos que han esperado pacientemente este momento crucial para el país.

La derecha española en general, está que trina. Y es lógico pensar que no se lo pondrán en el futuro nada fácil a los socialistas al emplear una resistencia tan férrea; pero a pesar de todo, muchos podrán presumir del primer gobierno de coalición, -si éste se produjera-, de la democracia española, aunque haya tenido que llevarse a cabo con el apoyo condicionado de Unidas Podemos y las exigencias de Esquerra Republicana para desencanto de algunos y para alegría de muchos.

Se espera que la formación de un nuevo gobierno no se tome sólo como un regalo de Reyes con el que se quiera jugar a placer por parte de sus responsables, sino como un ejecutivo capaz de trabajar en favor de nuestra política exterior y de nuestra economía interna con el mismo ahínco que han puesto en práctica PSOE y Unidas Podemos para alcanzar unas alianzas de muy difícil negociación como para tomarse a broma lo que significa presidir los destinos de un país tantos meses paralizado, precisamente, por el encono de Pedro Sánchez en tratar de alcanzar a cualquier precio la presidencia soñada con la que contaba el PSOE.

Aún quedan unos días para que el cónclave que haya de decidir la formación de un nuevo gobierno provoque esa fumata blanca que todos deseamos ver en el firmamento de Madrid este próximo seis de enero, día de Reyes.

zoilolobo@gmail.com

2 Comments

  • Buena fotografía de lo que está aconteciendo…esperemos que tus buenos vaticinios se cumplan…y lo que ponen piedras y otras cosas en el camino…recapaciten… independientemente, de gustos, colores y personas, España necesita un gobierno…a partir a ahí…los que han sido elegidos para representarnos, que hagan su trabajo…un saludo.

  • Gracias por la lectura. Opino como tú. A pesar de todo, necesitamos un gobierno que haga bien su trabajo.

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