Similitudes

Cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia

El año 21 no nos ha traído nada nuevo bajo el sol. Las televisiones, radios y otros medios que tenemos que soportar en lo que se ha dado llamar “espectro radioelectrico” siguen siendo igual de insoportables, con honrosas excepciones como son las de este Kiosco que me permite verter mis excrecencias unas cuantas veces por semana.

El tema televisivo resulta escandaloso. Dejando a un lado los asuntos políticos en los que jamás podremos ponernos de acuerdo –cada cual tiene su ideología y eso es inamovible y respetable– resulta infumable lo de las televisiones, pública o privadas.

Periodistas y comunicadores se han empeñado en interpretarnos lo que debemos pensar sobre la actualidad, todo el que sea oyente, televidente o lector sabe perfectamente a lo que me refiero; encontrar un medio que simplemente de la información y que cada persona saque las conclusiones.

La política de la confusión ofrece a los gobernantes un caldo de cultivo excelente para poder manipular la opinión pública a su gusto. Durante la pandemia hemos tenido ejemplos claros y rotundos de manipulación informativa. A todo ello tenemos que agregar el estercolero en el que se han convertido las Redes Sociales y sus bulos.

Deberíamos ser capaces de exigir a los medios de comunicación un ejercicio de veracidad que hoy día no tienen. Que se distingan las tertulias con las opiniones de los asistentes de las noticias. Los medios están aprovechando la mínima oportunidad para intentar nuestra opinión sobre aspectos políticos.

El periodismo y los que le pagan han dejado de intentar meternos por los ojos las excelencias de algún detergente, electrodoméstico o coche y pretenden lavarnos el cerebro con su sectarismo. Repito, lo mismo da el color…en todas partes cuecen habas.-Confucio.

leave a reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.