Madracas, capital de Espanzuela

Cual torero se cortó la coleta y ya recibió el primer rejonazo

O nosotros o el caos se ha personalizado: "O yo o el caos".

Madracas, capital de Espanzuela, se ha visto convulsionada por la decisión del vicepresidente de la República Bananera de presentarse a las elecciones de su Departamento Capital, gobernado por una señora con la que no tiene los mismos miramientos que con sus progres seguidoras.

El vicepresidente, más conocido como Paulus Narcisus, en una alocución en el más puro estilo casposo, a pesar del buen champú de Centro Comercial que usa, sólo le faltó el soniquete del No-do español. Allí designó a título de sucesora y como buen macho alfa a las que ocuparían a título de vicepresidenta y ministra de la cosa.

Paulus Narcisus, conocido por su adoración al genocida que iba sobre caballo blanco, de un gorila rojo golpista y un guagüero venido a más, teme que Putrimos, su partido unipersonal pueda pasar al olvido.

En Espanzuela los pájaros disparan contra las escopetas, el propio vicepresidente genera una crisis de su gobierno y comunica por teléfono a su presidente Petrus Guapus su decisión de apuñalarle políticamente por la espalda.

Madracas, capital de Espanzuela, tiene la posibilidad de revivir su historia más noble y mandar al olvido a este individuo que está anclado en la historia más siniestra de la humanidad. Olvida Paulus que el comunismo, estalinismo y todas esas ensoñaciones tardo republicanas son sólo eso…ensoñaciones.

Los republiespanzuelos, antireyesmagos y revolucionarios de medio pelo creen que el salto al ruedo capitalino de este machista confeso (le gusta morder, controlar y colocar a mujeres) podría desbancar a una buena gestión. Hasta sus ex correligionarios de + Madracas le aborrecen.

Resulta sorprendente que un individuo como éste, máximo exponente del nepotismo de Espanzuela, no en vano la diosa de la paz y la primavera también está de ministra, se permita la libertad de hablar de fascismo, asesinos y otras lindezas en un discurso desde su despacho oficial y finalizarlo con sus golpitos de pecho.

Por cierto, recordar a los olvidadizos que Paulus Narcisus se cortó la coleta para saltar al ruedo político sin preocuparse de sus obligaciones como responsable de los viejos espanzuelanos, aún le esperan en los asilos y centros de mayores… A lo mejor a su jocico no le gusta el olor a viejo, prefiere el aire de las “Galápagos”.

Espanzuela va camino de convertirse en una República Neobanera donde los gobernantes, apoyados por el populacho y el silencio de la mayoría de súbditos, harán lo que estimen oportuno de acuerdo con sus intereses, los suyos no los de la mayoría. Cada pueblo tiene lo que se merece. ¿Se merecerá Madracas, capital de Espanzuela, un presidente como Paulus Narcisus?Confucio.

Nota:  Esto es un relato de ficción, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia…O no.

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