Jauria humana

Esto se derrumba. Mientras tanto otros están en otras cosas. (Confucio)

La rabiosa derecha española, compuesta de una jauría de lobos dispuesta a la peor de las dentelladas, ha logrado hincar el colmillo afilado de la desesperación política en los ijares del ministro socialista de transportes, señor Ávalos, por su supuesta conjura con la vicepresidenta del gobierno de Maduro en las dependencias de la terminal del aeropuerto de Barajas. Sin embargo y pese a la gravedad de las acusaciones de la rabiosa oposición, el señor Ávalos parece haber salido indemne del ataque en manada al que fue sometido durante más de una semana en la que permaneció acorralado por Vox, PP Y Cs.

Ya se han visto las caras el presidente Sánchez y el líder de la oposición señor Casado para tratar de llegar a un acuerdo que conduzca a satisfacer las necesidades aún pendientes de obligación con la sociedad española en su conjunto. A regañadientes, el presidente del PP no ha querido comprometerse con el presidente del gobierno mientras este, según su propio criterio, continúe ofreciendo a independentistas catalanes y proetarras unas ventajas que sólo conducirían a la escisión definitiva de Cataluña y Euskadi del territorio español y por lo que Sánchez debería sentirse culpable de haber pagado un precio tan alto a cambio de haberse erigido en el máximo mandatario del estado.

Este nudo gordiano que representa para Casado la coalición de facto del PSOE con Unidas Podemos además de los compromisos contraídos con Esquerra Republicana sólo tiene una solución que no pasa, precisamente, por el diálogo político sino por la confrontación a dentelladas contra aquellos que, según opina la derecha, pretenden acabar con la ya tan discutida unidad nacional.

Si la política consistiera sólo en mandar y obedecer, cualquiera podría ser perfectamente jefe de estado, pues para ello, sólo se necesitaría dar órdenes a diestro y siniestro según conviniera y sin perjuicio de sentirse culpable de tal menester porque así lo exigiría una coyuntura como la que pretende establecer y normalizar la derecha del ordeno y mando. De manera que hacer política se trata de una cosa bien distinta y no de aquella otra, al dictado de don José María Aznar, de quién el señor Casado no ha conseguido aún la forma definitiva de independizarse de la misma manera que sí lo consiguiera Sánchez en el seno de su partido, enfrentándose abiertamente a los llamados barones del PSOE que intentaban entonces cerrarle el paso a alguien tan joven como él y con una supuesta escasa experiencia política como para salir ganador en unas elecciones.

El mismo arrojo que tuvo Sánchez para sobreponerse a las dificultades impuestas en el seno del PSOE es el que ahora le convalida para enfrentarse a su vez a la difícil situación que provoca la mesa de negociación prometida a Esquerra Republicana y su más que difícil solución inmediata, pero si todo transcurre dentro de los términos legales que prevé la Constitución, no será fácil que la Generalitat se salga con la suya porque, entre otras cosas, el paso tiempo jugará también un factor determinante por cuanto unas próximas elecciones en Cataluña podría dar lugar a una nueva presidencia que no fuera, precisamente, la de un independentista. Y en eso están.

zoilolobo@gmail.com

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