Ignorar

El fino arte de ignorar

Cuando la mediocridad de los demás afecta tu tranquilidad, estás cediendo poder sobre ti. Aprenda usted el fino arte de ignorar. En un momento en el que el flujo de la información es ilimitado es imposible que pueda decir: fui incapaz de aprender y salir de mi ignorancia. Aunque hoy seré bastante redundante, tengo la necesidad de un desahogo, porque ignorar la propia ignorancia es un error tan común que, se piensa que por ver sus ideas publicadas en las múltiples plataformas virtuales ya se está en posesión de la verdad. Hay personas, virtuales o físicas, que piensan que no hay nada más que saber. Por lo general estos individuos son arrogantes y al final terminan fracasando o algo peor, son mediocres. Su visión limitada de la realidad es suficiente para satisfacer su ego y en su interior se auto convencen que sus principios son los únicos legítimos. Ignorantes hay a porrillo, ejemplos palmarios de ignorancia son los seguidores de ideas totalitarias que conllevan la destrucción de lo que les rodea. Ejemplos dolorosos los tenemos en Oriente donde se inmolan por religión o ideas. Es imprescindible dejar de culpar a otros y asumir la responsabilidad de educar a la población para desarrollar un país culto. Los jóvenes culpan a los padres cuando verdaderamente lo importante es aprender para vivir diferente a lo que no te gusta. Estudiar, investigar, leer y conseguir un criterio propio es el camino a seguir para evitar que te manipulen. Cuando ignoramos nuestra propia ignorancia estamos corriendo el riesgo de asumir postulados incorrectos, es más, incluso podríamos cometer delitos y hasta nos veríamos justificando lo injustificable. En el momento que vivimos no tenemos excusa; todo el que dispone de una conexión a Internet cuenta con la posibilidad de sacar la cabeza del agujero e iniciar el maravilloso viaje al conocimiento, dejar atrás la ignorancia es labor del individuo. Cuando se es incapaz de reconocer los defectos y las mentiras de los líderes religiosos, políticos o incluso de tu famila tenemos un problema personal que afecta a la sociedad. Debemos recordar que el único y verdadero problema no es ser un ignorante, el problema es ignorar lo que se ignora, cuando ya se solucione si podremos ejecutar el fino arte de ignorar al ignorante.-Confucio.

Licenciado en Filosofía

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