Campaña Disney

Los gringos no dan puntada sin hilo

En todos los medios de comunicación se ha podido saber de la ocurrencia de la factoria Disney sobre tres de sus películas de referencia, Peter Pan, Dumbo y Los Aristogatos. Según parece han catalogado estas películas como para mayores de 7 años y con la advertencia de “que se trata de estereotipos que eran erróneos entonces y lo siguen siendo ahora”.

Desde mi punto de vista, no deja de ser una campaña de propaganda alentada por los altavoces de la progresía chancletera que nos está tocando sufrir. No se puede criminalizar cualquier manifestación artística porque se interpreta que podría estar ridiculizando a alguien.

Pregunta: ¿Un imitador de personajes de color blanco es racista por imitar a un personaje de color negro? Y viceversa. ¿Es nazi el humorista de referencia que preguntaba por el enemigo con un casco alemán? ¿Es homófobo el componente de un famoso dúo español que cantaba “marica tú, marica yo…”? Resulta que él forma parte de ese colectivo.

Pretender que un gato con los ojos achinados es racista o que el orangután de El libro de la selva lo es por cantar un dixieland es, como poco, un despropósito. Está claro que la caza de brujas –muy propia de los EEUU– no es la mejor opción.

Si seguimos por ese camino prohibiremos los chistes de Chiquito, Eugenio, Martes Trece… los de gomeros, canariones y chicharreros. Prohibiremos las murgas y chirigotas. ¿Cuántos estereotipos hemos visto en los “colorines”? ¿Van a juzgar los gringos a Ibáñez por su comic donde Mortadelo y Filemón veían estrellarse un avión en las Torres Gemelas?

¿Por qué no se fijan todos estos chancletas en la basura que nos están endilgando desde China y Japón? ¿Es que no se han fijado en la violencia que hay? En esta misma línea podríamos hablar de los video juegos para las consolas. Me resulta sorprendente.

La factoría de ficción –como les gusta hacerse llamar– está aprovechando la corriente antirracista que ha surgido en los Estados Unidos para hacer propaganda barata y sin sentido sobre sus propias obras. Con ello conseguirán ingresos extra, todo el que no ha visto estas películas las querrá ver.

En fin, el mundo consumista en el que vivimos nos hace comportarnos como idiotas. Nos harán creer que los siete enanos eran unos violadores, que la bella durmiente fue seducida por un príncipe machista y que don Gato era un puto mafioso que manipulaba gatitos menores.

Menos mal que Los Picapiedra los tenemos en exclusiva en España. Pedro y Pablo siguen haciendo de las suyas y nosotros ocupándonos del Capitán Garfio…que creo era gallego y salía a caminar todos los días.-Confucio

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