Pasado y caja de cartón

Carolina Darias San Sebastián nueva ministra de sanidad./rtvc.

Podría decirse que vivo estrechamente atrincherado en el pasado que esconde los recuerdos de mi ya maltrecha memoria. Sólo necesito abrir la vieja caja de cartón de zapatos que un día guardaron un par de ellos de charol, con suela de crepé y donde, en su ausencia, ahora sólo reposan en su interior un sinfín de sentimentales fotografía en blanco y negro que me recuerdan lo felices que éramos entonces, cuando también existían aquellas otras vacunas que, de niños, nos administraban los llamados practicantes mientras, en fila india y en silencio, aguardábamos pacientemente nuestro turno. Unas veces eran contra la polio, otras contra el sarampión, la viruela, el tétanos, etc.

Es la única manera que encuentro de sobrevivir a esta implacable pandemia por la que estamos absolutamente sitiados y que se precipita en continuo ascenso sobre todos nosotros, a pesar de la supuesta eficacia de los interminables proyectiles que no cesan de fabricar contra ella las distintas farmacéuticas que se han empeñado en vencerla, aún cuando compruebo con tristeza como estas multinacionales de la salud comienzan a venderse al mejor postor en detrimento de aquellos otros países más pobres que no pueden competir en igualdad de condiciones.

Ni siquiera me interesa el presente del que no puedo disfrutar a plenitud, a expensas de vivir enclaustrado por temor al Covid-19, al que imagino ahí fuera todavía, como si mi domicilio se tratara del único lugar fiable en el mundo; una especie de sagrera dónde sentirme totalmente inmune a la virulencia de la trágica pandemia.

No me imagino, aunque si puedo sospecharlo, la ventaja que supone para el gobierno de Pedro Sánchez, este último trasvase de ministros en pleno ascenso de contagios como para tener que designar al ya ex ministro de Sanidad, Illa, a ocupar el lugar que antes en Cataluña le correspondiera a Miquel Iceta, para que éste pase a ocupar ahora, en calidad de ministro, la cartera de Política Territorial, mientras la canaria, Carolina Darias, hace lo propio como ministra de Sanidad.

No creo que tanto a Iceta como a Illa le vengan holgados los próximos ministerios a ocupar. Illa parece conocer bien la baza que con su nueva designación quiere jugar Pedro Sánchez en la estrategia a llevar a cabo en las próximas elecciones catalanas. Estrategia que no es otra que la de procurar que los independentistas catalanes no se hagan con el poder al frente de la Generalitat de Cataluña. En cuanto respecta a Iceta, su ardua labor durante años al frente del PSC le ha valido hacerse acreedor, a ojos de Sánchez, a ocupar la plaza vacante que deja su compañera Carolina Darias, a quien se supone que le espera un difícil trabajo que hacer frente a un ministerio que hasta ahora siempre había dado muestras de pasar completamente inadvertido hasta la irrupción de la Covid-19. Por lo tanto, de la hoy ministra de Sanidad, podría afirmarse que es la que peor parada ha salido de los tres.

No obstante ¿De qué me sirve estar al tanto de cuanto acontece a nivel político si a muchos responsables de muy distintas instituciones no les asiste siquiera el más mínimo sentido de la honradez, humildad ni caridad suficiente como para no tratar de beneficiarse de su privilegiada situación para inocularse subrepticiamente la dosis de vacuna que le debiera corresponder a los más necesitados de ella?

Por esa misma razón, vuelvo a mi vieja caja de cartón de zapatos para conseguir olvidar que también nos invade un presente desolador y detestable, cuyos protagonistas  no somos merecedores ni de ser siquiera fotografiados.

zoilolobo@gmail.com

Licenciado en Historia del Arte y Bellas Artes

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