Tres semanas después de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York, un famoso humorista dijo en presencia del público en el club Friars de esa misma ciudad: “He intentado sacar un billete de avión directo a NYC, pero no había vuelos directos porque tenían que hacer una escala en el Empire State”. Ante los abucheos debió cambiar de inmediato de tema. No habiendo aprendido la lección, diez años después fue criticado en Twitter por decir: “En Japón son realmente avanzados, ellos no van a la playa, la playa viene a ellos”, tras el trágico y destructivo tsunami ocurrido en 2011.
En las Redes Sociales se está dando un fenómeno preocupante, son aquellos que se pasan de listos y se escudan en el humor para decir las mayores barbaridades. Ignoran estos individuos el perjuicio que ocasionan en el prestigio y el honor de las personas, sean públicas o particulares. El humor no debe ser un escudo para la impunidad.
Las cuentas de Twitter más serias procuran mantenerse al margen. Policía Nacional, Guardia Civil, 112 Canarias, Casa Real, Gobierno de España, UME, Fuerzas Armadas, Agencias de Noticias, SOS Desaparecidos, Cruz Roja, Protección Civil, AEMET y un largo etcétera publican contenidos que nos mantienen informados al minuto de la actualidad. Luego hay un montón de cuentas personales interesantes y muy curradas.
En el segmento de las cuentas de políticos, actores, periodistas, famosillos y famosos mejor no entrar. Leer como se ponen a “caldo pota” públicamente es un espectáculo lamentable, la calidad del discurso publicado en las Redes Sociales –en general– es penoso. Ojo, no es una cuestión de izquierdas o derechas, de un tipo de creencias u otras, es constatar la falta de clase, cultura y saber estar.
Por último quiero referirme a las cuentas de los “incalificables”. De estos individuos se podría hacer una larga lista calificativa en función de la intencionalidad; en ocasiones me pregunto si al repasar sus tuits estas personas están orgullosas de lo que publican. Primero y extremadamente importante son aquellos que atacan en lo personal. ¿Acaso ignoran que ha habido personas que se han suicidado por el acoso en las Redes Sociales? La impunidad en la que creen estar estos acosadores de lo virtual es escandalosa.
Segundo. Hay algunos individuos que se creen graciosos. Se meten con el gobierno, los políticos, la monarquía o la república, los actores, los cantantes y hasta con los particulares; seguramente, cuando ven publicado su tuit sienten un extraño hormigueo en las partes pudendas y se imaginan ser el Che en alguna guerrilla allá en Bolivia. Toda esta gente que vomita su odio en estas redes putrefactas debería hacérselo ver.
Tercero. Las personas demuestran su cultura cuando sus críticas son mesuradas y atinadas, meterse con el clero, los de izquierdas o derechas, con los del Sevilla o el Betis… es lícito; pero ha de hacerse desde el respeto a la diversidad de criterios. Escudarse en unos comentarios jocosos, caricaturas o chistes para hacer escarnio es muy feo. Decía Yibrán Jalil Yibrán: “Los lobos cazan ovejas en la oscuridad de la noche, pero la mancha de sangre prevalece en las piedras del valle hasta que el amanecer llega y el sol revela el crimen ante todos”.
No olviden los que se desfogan en las Redes Sociales que tras la oscuridad del teclado, tras dar Enter el sol revelará lo publicado y que posiblemente algún día puedan ser ellos mismos el centro de esa cruel diana.–Confucio.
