- Una revisión cuidadosa de los hechos históricos revela que esta idea es una simplificación inexacta y sesgada
La Conquista de América es uno de los eventos más trascendentales en la historia mundial, la cultura anglosajona ha sido la más interesa en airear esta falacia. Los voceros de la desinformación, muchos de ellos en España, acusan a los conquistadores de haber llevado a cabo un genocidio deliberado y sistemático contra las poblaciones indígenas de América. Sin embargo, una revisión cuidadosa de los hechos históricos revela que esta idea es una simplificación inexacta y sesgada.
Según la Convención sobre el Genocidio de las Naciones Unidas, adoptada en 1948, el genocidio es «cualquiera de los actos perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso«. Esto incluye matanzas, imposición de condiciones de vida que conduzcan a su destrucción física, o medidas para prevenir nacimientos dentro del grupo, entre otros.
Aplicar el término genocidio a la Conquista de América no se ajusta a la realidad. Si bien hubo enfrentamientos violentos y abusos, las acciones de los conquistadores no se llevaron a cabo con una política estatal deliberada de exterminio, sino dentro de un contexto mucho más complejo.
Uno de los argumentos que más se utiliza para sustentar la acusación de genocidio es la drástica disminución de la población indígena después de la llegada de los europeos. No obstante, la principal causa de esta reducción fue la introducción involuntaria de enfermedades europeas, como la viruela, el sarampión y la gripe, para las cuales las poblaciones indígenas no tenían inmunidad.
Olvidan los desconocedores de la historia que lejos de ser una campaña de exterminio, la colonización española estuvo marcada por la preocupación de la protección de los derechos de los indígenas. En 1512, las Leyes de Burgos se convirtieron en el primer intento de regulación legal para proteger a los nativos americanos, estableciendo reglas sobre su tratamiento y las condiciones de su trabajo.
En el año 1542, el rey Carlos I promulgó las Leyes Nuevas, que abolieron la esclavitud indígena y restringieron los abusos del sistema de encomiendas. Estas leyes surgieron en parte gracias a las denuncias de frailes como Bartolomé de las Casas, quien abogó por un trato más humanitario hacia los pueblos originarios. Aunque las leyes no siempre se aplicaron de manera efectiva, su existencia demuestra que el objetivo de la Corona española no era el exterminio de los indígenas, sino su incorporación al sistema colonial. No se puede decir lo mismo del auténtico genocidio que si se practicó en América del Norte por los conquistadores anglosajones que si exterminaron a los “pieles rojas” y saquearon su territorio y sus riquezas.
Otro aspecto que a menudo se pasa por alto por los necios indocumentados, es que la conquista de América no fue un enfrentamiento entre europeos e indígenas como bloques monolíticos. De hecho, muchos grupos indígenas se aliaron con los españoles para derrotar a sus enemigos comunes. El caso más conocido es el de los tlaxcaltecas, quienes se aliaron con Hernán Cortés para derrotar al Imperio Azteca, un régimen que había impuesto un dominio brutal sobre muchos otros pueblos.
Uno de los mitos más persistentes es que los españoles fueron especialmente crueles en comparación con otros colonizadores europeos. Sin embargo, los imperios de la época, como el británico o el portugués, cometieron abusos comparables, y en algunos casos peores, en sus territorios coloniales. Lo que diferencia a España es que, desde muy temprano, hubo un debate interno sobre la legitimidad moral de la conquista y el trato a los indígenas, un debate que no existió en otros imperios coloniales hasta siglos después.
No cabe duda que toda conquista de un territorio está acompañada de violencia por ambas partes, la acusación de genocidio es una simplificación inadecuada de la compleja realidad histórica. Los españoles no implementaron una política deliberada de exterminio de las poblaciones indígenas, por el contrario, implementaron la cultura europea con la creación de universidades, escuelas, iglesias, etc. todo ello para los más puristas del chancleteo resultará inadecuado, pero para ejemplo un botón:
La universidad más antigua de América es la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, ubicada en Lima, Perú. Fue fundada el 12 de mayo de 1551 mediante una real cédula emitida por el rey Carlos I de España. Es conocida como la «Decana de América» por ser la primera institución de educación superior en el continente. A ver si los anglosajones pueden presumir de expandir la cultura o por el contrario fueron crueles y sanguinarios.
Al estudiar la historia de la Conquista, es fundamental reconocer tanto los aspectos negativos como los positivos, incluyendo los intentos legales de proteger a los indígenas y las alianzas estratégicas que definieron el proceso de colonización. La narrativa del «genocidio español» simplifica demasiado esta historia, y nos impide entender plenamente las complejidades de un periodo clave en la historia mundial.–Confucio.
«Quien habla de lo que no sabe, no solo se engaña a sí mismo, sino que también condena a la verdad a un silencio injusto.»

