Romancero gitano

Sin ni siquiera haber tenido oportunidad ni tiempo de llegar a leer el Romancero Gitano de Federico García Lorca, la joven ingenua hija de “la más grande” quedó inmediatamente obnubilada por aquel brillo acharolado que despedía el tricornio de aquel también joven guardia civil y que tan mala sombra le acarrearía algo más tarde, cuando, para mayor inri, el benemérito la invitara a cenar con el producto sustraído de una multa de tráfico, pagada en metálico y en efectivo por un conductor extranjero tan desaprensivo como él mismo. Este sería el principio de una larga y trágica historia de amor cuyas siniestras connotaciones están siendo emitidas, prácticamente a diario, por una conocida cadena de televisión y que al parecer cuenta con una audiencia tan grande que no tiene parangón en la historia de la comunicación en España.

Algunos nos preguntamos qué hubiera sucedido si la por entonces hija de “la más grande” no hubiera abandonado los estudios de bachiller para correr locamente enamorada tras de un moderno guardia civil recién salido de la academia. Posiblemente todo hubiera acontecido de muy distinta manera o, mejor dicho, nada absolutamente hubiera ocurrido entre ellos dos.

Otros también habrán llegado a preguntarse si, en lugar de ella, hubiera sido él quién se hubiera interesado por la lectura del Romancero Gitano ¿Hubiera, tal vez, acudido a estudiar a la academia de la Benemérita?

“Avanzan de dos en fondo

A la ciudad de la fiesta.

Un rumor de siemprevivas

Invade las cartucheras.

Avanzan de dos en fondo.

Doble nocturno de tela.

El cielo, se les antoja,

Una vitrina de espuelas.”

Si bien es verdad que los tiempos han cambiado, el espíritu de lo perverso, de la ignominia, de la tradición apocalíptica castrense de la que se sienten imbuidos ciertos individuos destinados a los cuarteles, da lugar a fenómenos como los que han acontecido en el entorno de la hija de “la más grande”,  cuya dramática vida se exhibe hoy en las pantallas de televisión como si se tratara del Romance de la pena negra que escribiera el gran Federico García Lorca.

zoilolobo@gmail.com

Licenciado en Historia del Arte y Bellas Artes

4 Comments

  • Bien traído Zoilo. La ignorancia tiene las patas muy largas, casi tanto como la sombra de la benemérita.

  • ¡Gracias, Carla! Tienes toda la razón y me complace mucho que estés de acuerdo conmigo. ¡Saludos cordiales!

  • Es cierto, la ignorancia tiene las patas muy largas, casi tanto como el comentario de Carla sobre la Benemérita.
    Le recomiendo a esta buena señora que indague sobre todo lo que la Guardia Civil ha hecho y está haciendo para que usted y yo vivamos un poco más seguros.
    ¿Hablamos de inundaciones? ¿De rescates de migrantes por su servicio marítimo?¿Control de fronteras para evitar la delincuencia y el tráfico de todo tipo de sustancias y productos prohibidos? A lo mejor prefiere hablar de los rescates en alta montaña o de los servicios humanitarios internacionales; la verdad es que no puedo entender esa animadversión a un cuerpo que se ha ganado el respeto de todos los españoles…a no ser que usted no sea española y se sienta sólo catalana.
    Si es eso, que se siente catalana por encima del bien y de mal le podría recordar las situaciones en las que la UME o la propia Benemérita han intervenido para ayudar a esa región española.
    Juzgar a un cuerpo por lo que ha hecho un individuo a la señora Rocío me parece, como poco…una…un… no sé…ponga usted el adjetivo.
    Y remato diciendo. Es como si todos pensáramos que los artistas y licenciados en bellas artes son unos gandules que viven del cuento, que usted sabe que hay quien piensa así.
    Feliz Jueves de Pasión.

  • Sra. Rosa:
    De la misma manera que trata Vd. de convencer a Carla, inténtelo, si puede, con el gran artista que fue Federico García Lorca. R.I.P.

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