Raperos

No acabo de entender como un enorme porcentaje de jóvenes formados hoy en democracia, pueden sembrar tanto terror./Foto de Archivo-Twitter Policía Nacional. @policia

En realidad no soy precisamente forofo de ese movimiento musical nacido en USA denominado rap y que importado a nuestro país no deja de ser una retahíla de pareados fáciles y pegadizos, salpicados de ripios, con la única intención de denunciar una realidad que no sólo es mucho más ajena y controvertida que la que se da en su lugar de origen, sino que no tiene absolutamente nada que ver con la expresividad que allí le imprimen los afroamericanos y que tan lejos se encuentra  de nuestra propia idiosincrasia musical como también lo están el reage o el tango por poner sólo dos ejemplos de allende nuestras fronteras. De tal manera que el rap en nuestro país se ha nutrido esencialmente de jóvenes intérpretes que en su mayoría no tienen ni la menor idea de los más elementales conocimientos musicales, ni siquiera del ritmo y mucho menos de la composición, por no mentar la formación literaria, cuyos textos, de una fruslería verbal sin precedentes resultan inauditos y cuyo único objetivo parece ser siempre el insulto en su máximo exponente.

Recuerdo cuan poco necesitaban aquellos cantautores a los que denominábamos de protesta  para componer excelentes piezas musicales, dedicadas en su mayoría a criticar los abusos de ciertos regímenes totalitarios sin necesidad de ser soeces, obedeciendo a una elegancia radical en los textos y a una composición musical digna de todo encomio. En USA: Pete Seeger,Woody Guthrie, Joan Baez, etc. Francia: Brassens, Jacques Brel, Piaf, etc. Sudamérica: Violeta Parra, Victor Jara, etc. Cuba: Silvio Rodriguez, Pablo Milanés, etc. Epaña: Paco Ibañez, Raimon, Serrat, Pi de la Serra, Lluis Llach, Mikel Laboa, etc.

No acabo de entender como un enorme porcentaje de jóvenes formados hoy en democracia, pueden sembrar tanto terror por tratar de defender el derecho de libertad de expresión de la que, al parecer, han privado a esa “estrella” mediática del rap español de nombre Pablo Hasél y que ha sido encarcelado, acusado, entre otras cosas, de enaltecimiento del terrorismo e injurias a la corona y Fuerzas de Seguridad.

En cualquier caso y para que todos sus seguidores no se den por aludidos, este chico podría haber sido perfectamente encarcelado en cualquier otro país de sólida democracia musical por un atentado flagrante a las normas más elementales, tanto de la composición lírica como literaria. Si me apuran mucho y por lo exigente que me considero en tal sentido, no sé si hubiera apostado también, amparándome como él en la libertad de expresión, por creer que muy bien podría  haber sido condenado a cadena perpetua por sus repetidas alteraciones de la escala musical.

He llegado incluso a pensar que la insoportable audición de la mayoría de sus temas rapeados ha sido el principal motivo por el que estos miles de jóvenes se han visto obligados en realidad a manifestarse torpemente  en su contra por lo mucho que han llegado a sufrir, tanto en sus actuaciones en directo como en las emitidas a través de las redes sociales. De modo que las autoridades judiciales habrían de tener en cuenta este martirio sufrido por los miles de manifestantes y tratar, por todos los medios a su alcance, obrar en consecuencia.

En cualquier caso, suerte ha tenido Pablo Hasél de que nuestro país no puede presumir demasiado de tener una plena y absoluta democracia musical; si no, otro gallo le hubiera cantado.

zoilolobo@gmail.com

Licenciado en Historia del Arte y Bellas Artes

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