Opinadores de actualidad

Los opinadores de actualidad de Kiosco Insular lo hacen de manera altruista y gratuita y vierten sus opiniones libremente dentro de la legalidad vigente, Todos. (K.I.)

Lo peor que le puede ocurrir a un opinador de mi calaña es cobrar del diario para el que escribe o del partido con el que simpatiza o del amplio etcétera que rodea, hoy por hoy, la actualidad política, pero este no es mi caso concreto. Yo escribo por placer y por si, de casualidad, mi humilde opinión sirviera de algo al presuponer que a mi edad he acumulado ya la suficiente experiencia como para que, incluso, tampoco me sirva de mucho frente a los beneficios que supone pertenecer a la nómina comprada de cualquier diario dependiente y no a la de la prensa libre, que también existe, aunque como ya he afirmado antes, yo no pertenezca a ninguna de las dos, y la razón estriba en que no soy licenciado en Ciencias de la Información sino en Historia del Arte y Bellas Artes, lo que no implica que no pueda tener el criterio suficiente como para hacerme una idea del mundo que me rodea.

Si a todo ello le sumamos el estupor y la risa que me provocan ciertas declaraciones aparentemente democráticas de algunos miembros de la llamada derecha española, estoy en lo cierto al creer que la política en este país habría que tomársela uno, o muy, muy en serio, o directamente a puro jolgorio, y hasta en eso tengo la gran mala suerte de caer en el absurdo y justificar mi ignorancia, que también la tengo, con el aparente sentido del humor que, dicen, que me caracteriza.

Por eso, en ocasiones, es muy difícil que pueda tomárseme realmente en serio hasta que no se desenvuelve el celofán de humor con el que ha sido previamente empaquetada la opinión que a veces resulta dolorosa. Lo único que me importa es que, a pesar de criticar a diestra y siniestra cuando procede, procuro mantener siempre una elegancia literaria de la que, personalmente, me siento bastante orgulloso.

No hay que olvidar las condiciones en las que vivió mi familia hasta el advenimiento de la democracia. De manera que no tengo por qué arrepentirme de no pertenecer a ese segmento de la política que, entre otras cosas, continúa respetando la figura del dictador, rechaza el derecho a la memoria histórica y persiste negándose a dar honrosa sepultura a los miles de españoles que todavía se acumulan bajo las malvas de las cunetas. Una derecha que sigue ignorando, todavía hoy, a tanta gente anónima que nunca tuvo la más mínima oportunidad de, por lo menos, ser perdonada por los “vencedores” y que, para colmo, muchos de ellos han sido víctimas en éstas fechas de la virulencia con la que se ha ensañado la odiosa pandemia de la Covid-19.

zoilolobo@gmail.com

Licenciado en Historia del Arte y Bellas Artes

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