Cherchez la femme

El caso Bousselham está en la Audiencia Nacional. Tic, tac, tic, tac...(K.I.)

A la policía francesa se le atribuye la famosa frase “cherchez la femme” por la que, en cualquier delito, la presencia de una mujer es considerada casi imprescindible.

Dina Bousselham, asesora del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, parece haber jugado un papel significativo al ser considerada el eje sobre el cual pivotan las sospechas de su participación en relación con el delicado affaire sobre su tarjeta del móvil, robada en su día en unos grandes almacenes y cuyas declaraciones ante el juez, han terminado por poner en entredicho la veracidad de lo ocurrido.

La Audiencia Nacional ha llegado a encontrar hasta cuatro contradicciones distintas en las declaraciones prestadas sobre el caso por Bousselham y que comprometen en especial aunque de manera indirecta a su propio jefe, Pablo Iglesias.

Como casi todo el mundo ya sabe, el director en su día de la revista Interviú, Alberto Pozas, solicitó en su despacho la presencia de Pablo Iglesias para entregarle una copia del contenido de la tarjeta robada a Bousselham que alguien le había hecho llegar a la dirección. A su vez, una segunda copia de la misma tarjeta sería enviada al discutido comisario Villarejo quién, al parecer, habría podido utilizar el mismo contenido para desprestigiar con su divulgación no sólo el honor de Iglesias sino, además, su trayectoria política en particular.

Entre otras muchas cuestiones relacionadas con el caso, el tiempo transcurrido desde que Iglesias fue depositario de la copia de la tarjeta del móvil hasta su definitiva entrega a Bousselham, le ha parecido a la Audiencia Nacional demasiado largo, por cuyo motivo ha decidido elevar al Supremo una petición de investigación sobre la posible implicación de Pablo Iglesias en el caso.

El caso parece mucho más complicado de lo que parece, por lo que muchos ya se preguntan si estos asuntos de estrategia política por parte del partido de coalición que cohabita bajo el ala del PSOE, pudiera desprestigiar el liderazgo que todavía mantiene Pedro Sánchez como presidente del Gobierno. La respuesta se encuentra en la intención explícita con la que la oposición pueda arrimar éste ascua a su propia sardina y sacar provecho de la coyuntura que caracteriza a esta nueva extraña situación en su favor.

Por suerte para el resto, cuando el ave que representa al PP remonta el vuelo, nadie puede prever cual de sus alas es la conservadora, del mismo modo que tampoco nadie se pone todavía de acuerdo en si es una charrán, una gaviota o un albatros y es, precisamente, esa circunstancia la que complica mucho las cosas a su propio electorado que todavía sueña con saber de una vez para siempre con qué pájaro quedarse.

zoilolobo@gmail.com

Licenciado en Historia del Arte y Bellas Artes

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