lunes, mayo 23, 2022

Abyectos

De todos es sabido cómo los sin escrúpulos suelen enriquecerse en los tiempos de grandes penurias a costa de las necesidades de todos aquellos otros que las padecen y de las que no son ni tan siquiera culpables. Las guerras, los desastres ocasionados por el rencor de la Naturaleza, las pandemias, etc., etc., son, como es el caso que nos ocupa, el caldo de cultivo en el que nadan las ambiciones más abyectas del ser humano y de las que un nutrido grupo vinculado al entorno del Ayuntamiento de Madrid ha sido llamado a declarar ante la presencia de los jueces de turno.

Una tupida red de “conseguidores”, llamados ahora comisionistas, aprovechando determinados vínculos con familiares afines a algunos miembros del consistorio madrileño, consintieron en aceptar el encargo de procurar un millón de pares de guantes y mascarillas destinadas a paliar las necesidades de todos aquellos madrileños que no pudieron protegerse a tiempo del rigor de la pandemia.

San Chin Choon, desconocido empresario chino, fue el encargado de proporcionar desde su país y en tiempo record el encargo en cuestión por parte del Ayuntamiento de Madrid. La operación fue llevada a cabo sin mayores sorpresas a no ser por las exageradas comisiones (hasta un 49%) con las que fueron premiados los tres máximos implicados en el fraudulento negocio: Luis Medina, Tomás Díaz Ayuso y Luceño. Comisiones que fueron denunciadas posteriormente gracias a una labor de investigación llevada a cabo por un periódico nacional.

Al parecer, un primo del alcalde de Madrid, Almeida, supuestamente habría puesto en contacto al responsable de compras del Ayuntamiento con el trío que previamente se debe enfrentar estos días a la justicia y cuyas comisiones, como ya he citado antes, no sólo fueron ilícitas sino, además, exageradas.

De manera que el señor Feijóo, quien todavía no se ha pronunciado al respecto, tendrá que soportar todo el peso que supone tamaño ejemplo de corrupción que de nuevo se cierne sobre su partido y del que podría ser parcialmente responsable al no exigir con la debida rotundidad la transparencia que se requiere en tales casos y de los que el Partido Popular aún no se ha dirimido.

Luceño, en cualquier caso, tendrá que esperar, quizá en prisión, por su exigida medalla al mérito civil.

zoilolobo@gmail.com

Licenciado en Historia del Arte y Bellas Artes

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