Desde siglos atrás, existe en nuestras Islas, un oficio casi desconocido para una parte de la población, es el de la Molinería, tanto para Gofio como para la elaboración de la harina, la cual de ser una misma industria, en los últimos 690 años, se ha dividido y especializado como dos sectores diferentes, en el la producción de Gofio a la que me refreiré y que conozco algo más. La industria del Gofio produce en Canarias, más de 5 millones de kilos de este producto anualmente. Cuenta con casi 200 empleos directos y otros tantos indirectos , y a su vez , se ven involucrados para mantener a estas industrias artesanas, actores importantes como el energético , el transporte , materias primas , embalajes, aduaneros, etc.

Con la globalización extrema de la última década, se hace necesaria una estrategia, de cómo sobrevivir la Molinería Canaria, ante los productos importados, con un poderoso marketing y de distribución con los que es muy difícil luchar las pequeñas industrias.
Los diferentes cambios, en políticas regionales, nacionales y europeas, afectan a todas las pymes y microempresas artesanales, cierto es que o te reinventas o no estas, pero nuestras administraciones, han de entender, que apoyar y defender a uno de los sectores industriales productivos de Canarias, se hace imprescindible. No solo consiste en ayudas europeas para las regiones ultra periféricas, o subvenciones para mejoras e inversiones, que está bien, también es acercarse más al empresario autónomo al cual le resulta muy difícil llegar a esas políticas, es también defenderles ante los más agresivos y poderosos. por muy pequeños que seamos.
Pero volviendo a la Molinería, hay que destacar la labor del Maestro Molinero, que hoy por hoy es el verdadero artífice de que existan estas industrias y mantenga este oficio ancestral , utilizando técnicas de nuestros antepasados, que generación tras generación, ha llegado a o los actuales Maestros Molineros, este oficio generacional, se ve reflejado en las diferentes técnicas para elaborar los Gofios producidos en las Islas, como el Tostado del cereal, la molturación, o el tallado o picado de las piedras molineras, un proceso hecho de forma casi manual para mantener toda la esencia de un buen Gofio elaborado de un buen cereal, se sorprenderían de ese legado recibido, otro día hablaremos de algunos de esos grandes Maestros Molineros de antaño, que nos transmitieron esa riqueza de sabiduría, que han perdurado en cada una de las islas, para elaborar un buen Gofio, en los molinos de hoy en día.
Todos hemos oído mucho decir que nuestra gastronomía es algo pobre (¿?), y yo me pregunto:
El Gofio, las papas negras, las cebollas de Guayoge, los tomates, los plátanos, los aguacates, las variedades de millo y de trigo únicas que se dan en nuestras tierras, las almendras, las mieles, los mojos, las pimientas, y un largo etc. de productos. ¿Creen realmente que son pobres? Diría que son muy ricas, únicas y una envidia para otros. Disponer de estos productos en nuestros platos, es una alegría, que nos da la Tierra Canaria.
José L. García.
Adm /Gerente.
Gofio La Molineta s.l.u.
