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Este despliegue es “para garantizar la seguridad de los espacios terrestres bajo soberanía nacional”
El despliegue del Ejército de Tierra en La Gomera y Lanzarote forma parte de las Operaciones Permanentes de las Fuerzas Armadas españolas, una serie de misiones continuas en tiempos de paz destinadas a garantizar la vigilancia, presencia y seguridad de los espacios bajo soberanía nacional, especialmente en territorios estratégicos como el archipiélago canario. Este despliegue se inicia a mediados de este mes de enero de 2026 con la llegada de unidades terrestres que realizan patrullas y actividades de interacción con la población local para reforzar el conocimiento del terreno, la seguridad y el vínculo con la sociedad civil.
La unidad principal desplegada es el Grupo Táctico Canarias de la Brigada “Canarias” XVI (BRICAN XVI), que agrupa diferentes regimientos especializados en tareas terrestres. En La Gomera, el despliegue lo encabeza el Regimiento de Artillería de Campaña nº 93 (RACA 93), cuya misión es realizar patrullas terrestres, reconocimiento del entorno y apoyo logístico, así como actividades divulgativas en centros educativos locales. En Lanzarote, los efectivos corresponden al Regimiento de Infantería “Canarias” nº 50 (RI 50), que también lleva a cabo patrullas de vigilancia y actividades de acercamiento con la comunidad estudiantil. Estas unidades están especialmente entrenadas para operar en diversos terrenos y climas, lo que les permite adaptarse a la orografía y condiciones particulares de cada isla dentro del archipiélago.
Además de las fuerzas terrestres, en Canarias se integran capacidades aéreas y de vigilancia avanzada como parte del enfoque global de defensa y control del territorio. El Ejército del Aire y del Espacio mantiene unidad de vigilancia aérea en la región, concretamente el Escuadrón de Vigilancia Aérea nº 22 (EVA-22) con sede en Lanzarote, que ha incorporado un radar de largo alcance ‘Lanza’ para mejorar la detección y seguimiento de aeronaves en el espacio aéreo canario. Este tipo de sistemas de radar forman parte del Sistema de Vigilancia y Control del Espacio Aéreo español y proporcionan datos esenciales para la defensa aérea y la coordinación con las unidades en tierra y en vuelo.
Paralelamente, dentro de las operaciones de presencia y disuasión más amplias que se realizan en Canarias, el Ejército del Aire mantiene aeronaves de combate en alerta continua para la defensa del espacio aéreo. Desde la Base Aérea de Gando (Gran Canaria) operan unidades como el Ala 46, que incluye aviones de combate como los F-18 Hornet con misión QRA (puesta en vuelo rápida en caso de intrusión aérea), y que se espera que en los próximos años sean reemplazados por los Eurofighter Typhoon en el marco del programa de modernización Halcón. Estas capacidades aéreas permiten responder a amenazas inmediatas, realizar intercepciones, y colaborar estrechamente con las patrullas y sistemas de radar desplegados en el archipiélago.
El conjunto de estos despliegues —unidades de infantería y artillería sobre el terreno, radares de vigilancia aérea y aeronaves de combate en alerta— constituye una estructura integrada de seguridad y defensa en Canarias. Este modelo responde tanto a la defensa del territorio como a la anticipación y disuasión de posibles amenazas, reforzando la presencia del Estado y su capacidad de respuesta en un archipiélago con especial importancia geopolítica.
