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106 años de misterio y memoria en las aguas del Caribe
El próximo 9 de septiembre se cumplirán 106 años del naufragio de “El Valbanera”, un vapor registrado con “b” por error, este transatlántico español construido en 1906 en Glasgow para la naviera Pinillos, Izquierdo y Compañía, tenía capacidad para más de 1 200 pasajeros, unía España con Canarias, Puerto Rico, Cuba y el Golfo de México.
Su último viaje comenzó en agosto de 1919 en Barcelona, con escalas en Valencia, Málaga, Cádiz y Canarias, donde embarcaron cientos de emigrantes isleños que buscaban un futuro mejor en América. Llegó a Santiago de Cuba el 5 de septiembre, donde desembarcaron 742 pasajeros —una decisión que los salvaría de la tragedia—, aunque la mayoría tenía billete hasta La Habana.
El huracán y el hundimiento
El 9 de septiembre, el “Valbanera” intentó entrar en La Habana, pero un huracán bloqueaba el puerto. Su capitán, Ramón Martín Cordero, decidió mantenerse mar adentro. Nunca se volvió a saber de él.
El 19 de septiembre de 1919, la marina estadounidense encontró al buque hundido en el Bajo de la Media Luna, a 40 millas al oeste de Cayo Hueso (Florida). Estaba semienterrado en arenas movedizas a unos 12 metros de profundidad. Las 488 personas a bordo —entre tripulantes y pasajeros— habían desaparecido.
Lo más inquietante fue el hallazgo de las lanchas salvavidas que permanecían en su lugar y que tampoco se recuperó ningún cadáver. La ausencia de intentos de evacuación o restos humanos alimentó la leyenda del “Titanic de los pobres”, como algunos le conoce en Canarias.
Misterios y leyendas
El naufragio quedó rodeado de enigmas y presagios. El barco había perdido un ancla en La Palma antes de zarpar, y su nombre mal escrito fue visto por algunos como un mal augurio. Incluso se transmitieron testimonios de niños que “predijeron” la tragedia.
El escritor Ernest Hemingway llegó a inspirarse en la historia para su relato After the Storm, reforzando su dimensión literaria y mítica.
Desde los años 90, investigadores como Fernando José García Echegoyen han realizado expediciones al pecio, recuperando fragmentos de su estructura y objetos de a bordo, hoy en exhibición.
Juan Manuel García Ramos y El zahorí del Valbanera

El escritor y académico canario Juan-Manuel García Ramos recuperó esta tragedia en su novela El zahorí del Valbanera (2013). En ella, enlaza la memoria íntima de su familia con el episodio histórico.
El protagonista central es su abuelo materno, José Aquilino Ramos, un emigrante canario que viajaba en el “Valbanera” pero éste, decidió desembarcar en Santiago de Cuba. Esa decisión instintiva, casi profética, lo salvó de morir en el naufragio. El autor lo presenta como un zahorí, alguien con una sensibilidad especial para intuir su destino. La novela es también una reflexión sobre la emigración canaria a América: un fenómeno marcado por la pobreza, la rebeldía y la esperanza. Para García Ramos, “la emigración siempre es rebeldía”, y su abuelo encarna esa dignidad de los isleños que se negaron a aceptar un destino impuesto. El estilo narrativo evita el melodrama fácil, pero transmite emoción y empatía, reivindicando a los emigrantes que convirtieron la travesía atlántica en un acto de supervivencia y libertad.
Legado y memoria
El naufragio del “Valbanera” sigue siendo una de las mayores tragedias marítimas españolas en tiempos de paz. Su recuerdo se mantiene vivo tanto en Canarias como en Cuba y Florida, envuelto en misterio por la ausencia de cuerpos y de intentos de salvamento.
En el plano cultural, además de las investigaciones históricas, la obra de García Ramos ha permitido transformar la tragedia en memoria literaria, entrelazando lo personal y lo colectivo, lo íntimo y lo histórico. Así, el “Valbanera” no solo simboliza la pérdida y el dolor, sino también la resistencia de un pueblo marcado por la emigración y su vínculo eterno con el mar.
Fotos: Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España.
