¿Por qué hemos de creer que el PP sería capaz de manejar esta crisis con mejores resultados que los conseguidos hasta ahora por parte del PSOE? ¿Y si fuera así, que precio tendríamos que pagar hoy por ello?
¿Acaso nadie se acuerda ya de la financiación ilegal del PP y del enriquecimiento ilícito de muchos de sus miembros, ni tampoco de la supuesta recuperación de Bankia a cargo del erario público?
Cazadores de recompensas a cambio de organizar eventos de supuesto interés público. Como la visita del Papa a España o la organización en Valencia de un circuito urbano de carreras de coches, por citar sólo dos ejemplos. ¿Cuánto nos costaría a todos los españoles que el PP se hiciera cargo de solventar, incluso con eficacia, todos los problemas que se desprenden de esta pandemia?
Mientras a mi me vaya bien –solían decir entonces muchos afiliados del PP- no me importa en absoluto que otros –más inteligentes que yo, por supuesto- se enriquezcan de modo ilegal o incluso a mi costa y al amparo del gobierno en el poder.
Así no son las cosas. Gobernar no significa cobrar en negro por hacer las cosas bien, sino, simplemente, poner todo aquello que esté de tu parte para conseguir el éxito deseado.
Un gobierno que sólo se preocupe de obtener beneficios para sus representantes por hacer las cosas como se les exige, no es sino una empresa con ánimo de lucro, independientemente de que se consigan mejoras en aquellas áreas que dependan de sus distintos ministerios.
Por lo tanto y visto lo visto, resulta difícil entender el pánico que sufre la derecha española frente a un gobierno que cuenta con una coalición comunista de la que suponen llevará a este país a la ruina si no toman aquellas medidas que consideran indispensables, como la creación y propagación continua en las redes sociales y medios de comunicación de bulos malintencionados, destinados todos ellos a desprestigiar exclusivamente la acción de gobierno ante esta crisis que se nos viene encima.
Lo peor está aún por llegar y el PP, como casi todo el mundo, también lo sabe. Y es por eso que trata desesperadamente de crear un clima de inestabilidad política que le permita cobrarse algún rédito electoral en caso de unas posibles nuevas elecciones si se diera la ocasión de una improbable dimisión de Pedro Sánchez.
Posiblemente, los errores cometidos por el gobierno en la gestión sanitaria y económica de la pandemia se deban exclusivamente a la falta de experiencia ante una eventualidad tan grave, pero ello no es óbice como para condenarles de la manera tan rotunda en la que lo está haciendo la oposición. ¿Se atrevería el partido de Pablo Casado por si solo a gobernar el país en tales condiciones?
Es muy probable que no le interesara en este mismo instante en el que se avecina una regresión económica que haría muy difícil la gobernabilidad de un país si no es con el apoyo incondicional de una oposición responsable y a la altura de las circunstancias que la sociedad española le exige.
zoilolobo@gmail.com
Licenciado en Historia del Arte y Bellas Artes

No se si el PP sería capaz de manejar mejor la crisis, pero pasa que quien gobierna es el PSOE, no el PP.
¿Acaso nadie se acuerda ya de la financiación ilegal del PP? Tampoco parece que nadie se acuerda ya de Filesa, Malesa, Timesport, Banco de España, BOE, GAL, ERES, etc
El mismo rechazo me producen los artículos que defienden con uñas y dientes a la derecha que los de la izquierda. La política de la portavoza del Psoe Adriana Lastra no es la más adecuada, le recuerdo una cantidad: 22.000 y sigue subiendo.
Espero que algún día critique a los responsables auténticos de esta barbaridad que estamos sufriendo con la pandemia, no lo creo.
Todos nos acordamos de todos cuando nos interesa. Yo critico a la derecha en este momento porque se cree el adalid de una regeneración que ellos mismos ni sospechan, además de que me lo preocupa de ella no es sólo eso sino lo lejos que se encuentra de mis propias convicciones. Eso es todo.
Craso error. Quien gobierna ahora, aunque a alguno le fastidie, es la izquierda. El día que los periodistas de izquierdas entonen el mea culpa me lo creeré.
Rajoy la fastidió: SIIIIIIIIIII
Aznar la fastidió: SIIIIIIIIII
Yo no tengo ningún carné de afiliación por lo tanto cuando veo que algo está mal no me duele en prenda criticar.
Argumentar, como usted ha hecho, temas del pasado no vienen a cuento, por eso le he recordado la pesada mochila de corrupción que lleva el PSOE a sus espaldas.
Quien tiene ahora las riendas de esta carreta mal parada que se llama España no es el PP. Es el bipartito y es el que tiene que soportar las críticas y no censurarlas. Le guste a usted o no.
Tampoco tengo carnet de afiliado.Sólo mi propia conciencia que, como ya le he dicho antes, no comulga con determinadas tesis políticas como las que representan ciertos partidos de la derecha española.
Me guste o no, continúo siendo fiel a una filosofía de vida que comparto con muchos miles, independientemente, de todo lo mal que hayan podido hacer aquellos que nos representan y que en muy distintas ocasiones también he criticado.
Saludos cordiales, señor Consti