Víctimas

Daños colaterales que están pasando desapercibidos

pobreza

La situación mundial que se está sufriendo con el virus oriental está ocasionando muertes, pérdidas económicas, paro, quiebras de sistemas económicos que se creían solventes, etc. En España, los medios de comunicación untados todos ellos con dinero público, televisiones privadas, estatales y autonómicas se esfuerzan en mostrarnos una imagen “idílica” del confinamiento de millones de ciudadanos. Probablemente, el objeto de esta propaganda con la insoportable canción “sobreviviré” es amortiguar el golpe sicológico que está provocando en todos. Niños felices mandando mensajes, personajes populares con el machacón mensaje de “Quédate en casas”, aplausos a las ocho –una hora menos en Canarias– las fuerzas armadas en las calles, empresas reconvertidas… todo ello con el noble fin de hacernos olvidar la pérdida de la libertad de movimientos. Todo muy guay. Pocos se acuerdan de las personas que viven compartiendo piso y baño, confinados en su cuarto; tampoco creo que haya ser humano que le apetezca estar confinado en un pabellón de deportes durante varias semanas, haciendo cola para el inodoro o la ducha. Los que tengan la suerte de estar en algún albergue me da la impresión que tampoco estarán confortablemente sentados viendo la televisión o leyendo periódicos online. Sí hablamos de las patologías que conllevan un trastorno de la conducta nos referimos a palabras mayores, a ver cómo se les explica la situación. Las personas con dependencias graves son una bomba de relojería confinadas y si hablamos de maltratadores o maltratadoras, tanto física como sicológicamente ya no hay palabras. No creo que los mensajes de optimismo les ayuden mucho, ponernos en su lugar mentalmente puede resultar sencillo, pero la dureza de este confinamiento para todos ellos terminará, sí no lo hace ya, pasándoles factura. Cuando veo en los medios la hipocresía de la sociedad con sus políticos a la cabeza me resulta vomitivo. Ver a las burguesías de distintas ideologías meterse con los que se están batiendo el cobre en hospitales y lugares públicos en beneficio de la sociedad es inmundo y rastrero, estos burgueses de medio pelo incitan al populacho más ignorante a secundarles en sus caceroladas o en sus protestas. Que quede muy claro, lo mismo da que sean de un color o de otro. La mentira tiene las patitas muy cortas y estoy deseando que llegue el día en que la población castigue como se merece a todo esta cohorte de estómagos agradecidos. Llegará ese día, ya lo creo que llegará.-Confucio.

Licenciado en Filosofía

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