Inclusivo

Cuando no hay nada interesante que decir

Donde hay educación no hay distinción (Confucio, el de verdad).

Que el nivel cultural de nuestra amada clase política está bajo mínimos es un hecho. Sólo basta escuchar sus exégesis sobre sus programas políticos difícilmente digeribles por una persona que haya leído o escuchado algo que no sean los medios de comunicación españoles.

Cuando no hay nada interesante que decir lo más socorrido es usar el lenguaje inclusivo para dar una imagen de progresismo, libertades y democracia. Es curioso observar que estos individuos son los que gritaban no hace mucho: ¡Viva Comandante! En referencia a un gorila rojo.

Niños, niñas, niñes… ciudadanos, ciudadanos, ciudadanes… idioteces, idiotesos, idiotesas… en esto se está gastando España un porrón de millones que bien se podrían emplear en dar de comer a los miles de “muertos, muertas y muertes de hambre” que hay en las colas.

El señorito-señorita-señorite de la piscina en su nuevo “chaslese”, con niñeras-niñeros-niñeres y amplia escolta para evitar el jarabe democrático bien podría irse a dar una vuelta por Pernambuco (como en los comics de antaño) sin billete de vuelta.

La progresía chancletera, republicana, socialista-revolucionaria y todos esos que piensan que a ellos los parieron y al resto no, consiguen unos niveles de excitación extremos cuando escuchan a estos individuos.

Se concentran en el mensaje populista que agita a las masas… al populacho. Que tristeza da ver a personajes presuntamente cultos hacer el caldo gordo a toda esta nueva casta que lo único que parece buscar es la paguita.

Es muy deprimente ver como políticos que venían a desmontar puertas giratorias o acabar con la casta, desde que han pisado las cálidas moquetas del poder y los mullidos asientos de sus coches oficiales hablan sin pudor de igualdad, eso sí, sin mirar sus bolsillos llenos.

¿Qué pensarán los que les votaron creyendo la manida frase de la regeneración democrática? ¿Y los periodistas que les llevaron en volandas y a los que ahora pretenden censurar? Están callados como tumbas y mirando con los ojos como platos.

Repito: Cuando no tienen nada que decir lo único que hacen es tocar las teclas polémicas para que nos revuelvan las tripas y mientras tanto ir haciendo lo que quieren. Señora-señor-señore No mire el dedo que señala… .-Confucio.