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Catch me if you can fue protagonizada por DiCaprio y dirigida por Spielberg
La película “Catch me if you Can” –Atrápame si puedes– está basada en hechos reales y narra la história de Frank Abagnale Jr.; este individuo finge ser médico, abogado y piloto de avión sin haber estudiado ninguna de esas profesiones, a los efectos es una historia que nos pone sobre la pista de hasta dónde puede llegar una mentira bien construida.
Se ha puesto de moda en nuestro amado país la obsesión por perseguir todo aquello que pueda ser imputable a algún personaje, da igual el color de su ideología, de su piel o su procedencia… las terminales mediáticas al dictado de sus líderes escarban en lo más profundo para encontrar zorongos que poner frente al ventilador, cuanto más gordo y maloliente sea mejor.
Hacer un listado de los cargos políticos que han falseado sus currículos, tesis, formación académica y vida laboral nos daría para una serie de numerosos episodios e incluso con más de una temporada, todo dependerá de quien es el inquilino del palacete presidencial que costeamos todos. En las últimas décadas muchos han sido los que han puesto en su declaración de estudios lo que les ha salido de los timbales utilizando subterfugios para engañar y justificar que en el fondo son unos tornillos de rosca chapa.
Para algunos hemipléjicos aplaudidores con sus orejas sobre lo que dicen sus “amados líderes” les diría que, tuvieran un poco de vergüenza y se taparan a la hora de criticar, me da igual que sean zurdos o diestros; provoca un vómito y una diarrea mental insoportable ver cómo se critican de un lado y de otro metiendo basura y haciendo de caja de eco para obtener un “me gusta” en sus Redes Sociales.
Según dijo en su momento en Sede Parlamentaria un Presidente del Congreso de los Diputados: “Manda güevos” y yo añadiría: Hay que ser simplón-simplona o simplone. Hay que comprar una balanza y ver sobre qué lado se decanta el grueso de la mamandurria y las falsedades. A mí, en esa batallita plasta de criticar al ex de hacienda para tapar a la presunta banda del Peugeot. O criticar al ministro tuitero para tapar las barbaridades que se hacen en otras latitudes me cansa ya, y mucho. ¿O no? –Confucio.
