El Caporal

Y traigo pistola al cinto y con ella doy consejos

El Caporal maneja a su rebaño con mano dura.

En mi caballo retinto he venido de muy lejos, y traigo pistola al cinto y con ella doy consejos. Una canción mexicana vino a mi mente cuando este fin de semana pude ver en todos los medios no afines al nuevo marqués una imagen sorprendendete. Se encontraba “el caporal” de compras en un supermercado de esas cadenas a las que ataca sin compasión, a unos metros se podía observar pistola al cinto a uno de sus escoltas. Está claro que el escolta hacía su función, no vaya a ser que alguien le pudiera contagiar el coronavirus saltándose la cuarentena, pero considero que esas no son maneras. En el más puro estilo de ranchera mexicana podemos ver a este individuo saltándose sus propias recomendaciones, todo muy norcoreano o venezolano…quería decir democrático.

Una más y ya he perdido la cuenta de incongruencias con las que el gobierno, cual niño meón, riega desde los balcones a la población transeúnte. Ahora les toca a los niños echarse a la calle, como cuando en Santa Cruz nos decían desde el ayuntamiento que nos echásemos a la calle en Carnaval. Espero y deseo que el resultado de esta invasión irresponsable de niños…y niñas sea distinto.

Muchos sucesos intensos han pasado en este primer cuatrimestre. Muchos sucesos dignos de expulsar con cajas destempladas del poder a los políticos que nos está tocando sufrir. La memoria de la población en Canarias es volátil, nos olvidamos con facilidad que nos invitaron a salir con el peor aire del mundo debido a la contaminación venida desde el moro. Sus industrias y su arena inundaron nuestros pulmones mientras saltábamos en el Carnaval de Día. ¿Pedirá alguien responsabilidades? No, eso es de facha.

Mientras el norte de la isla se quemaba en una escalada de incendios brutal, Santa Cruz se divertía alentando ese despiporre las autoridades municipales, las mismas que permitieron la noche anterior un concurso prescindible en la avenida de Anaga. Por si no lo recuerdan, hubo cierto mosqueo entre políticos de la misma ideología en distintas instituciones. ¿Pedirá alguien responsabilidades? No, eso es de fascista.

Finalizado el Carnaval llegó el virus y nos trancó mirando para Cuenca. ¿Fue suya la culpa estimado lector? ¿Quizás fue mía? Seguro que sí, la culpa es del pueblo irresponsable que lo único que hace es salir a dar palmitas en los balcones y ventanas. Llegará el penúltimo ¡Aló, presidente! Y nos dirán, como el que regaña a un niño, con boquita de chico Martini, aires de suficiencia y corbata morada: Yo se los dije.

No entiendo este país. Nos comparan con los italianos y sinceramente…ni de coña. El sentimiento de país que tienen los transalpinos es más sólido que el nuestro. En momentos duros intentan, como poco, agarrarse a sus símbolos. Exactamente igual ocurre con los galos, su clavo ardiendo es La Marsellesa y su bandera.

A unos les gustará, otros se roncharán, otros se rasgarán las vestiduras. España es el único país del mundo donde usar su bandera es mal visto. Poner el himno Nacional es de fascista. Insultar a los jueces es libertad de expresión. Y salir con un guardaespaldas pistola al cinto es cuestión de seguridad nacional. No valen excusas, esto no es normal. Mientras tanto “El Caporal” de chaqueta de Zara haciendo de las suyas.-Confucio.

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