Arrogarse la potestad de acabar con una antiquísima civilización como la de Irán si su gobierno no le concede el beneplácito de abrir el Estrecho de Ormuz para aprovecharse celosamente del petróleo que almacena aquel país, se convierte en una seria amenaza por la que ésta misma noche no podré conciliar el sueño pensando, sobre todo, en lo que significa la destrucción y muerte que provocará la intervención militar anunciada por el psicópata de Donald Trump y al que parece no importarle las miles de vidas que se llevará por delante tanta barbarie; simplemente para inmortalizar el eslogan preferido de su campaña presidencial: MAGA
Si nadie lo impide, el sacrificio que habrá de soportar la población civil para no desaparecer de la Historia Contemporánea de la civilización, se contará por miles de muertos si tal como ha anunciado el yanqui éste cumple su terrible amenaza. Todo ello, sin embargo, bajo la tibia informal tutela de los países europeos componentes de la llamada Organización del Tratado del Atlántico Norte.
Naturalmente que no soy en absoluto un entendido en Economía ni Derecho Internacional, pero el sentido común me lleva a preguntarme: ¿Por qué esa dependencia tan grande y en ocasiones tan drástica de la influencia comercial de EE.UU. sobre la vieja y cansada Europa? ¿Acaso se nos prohíbe también comerciar con otros países del resto del mundo? Sea como fuere, no parece ser cierto que USA tenga que presumir de ser el país más democrático del orbe, amparado por todo lo que para ellos significa el llamado sueño americano dónde, al parecer, cualquiera puede llegar a ser hasta Presidente. Sin embargo en este caso concreto sí que parece ser cierto que un cualquiera como Trump ha podido alcanzar tamaña categoría, pero a costa de una inmensa fortuna heredada de sus fallecidos padres, tal y como ocurre con su propio hijo que, pese a su todavía juventud, presume ya de ser millonario.
zoilolobo@gmail.com
Licenciado en Historia del Arte y Bellas Artes
Nota de Redacción: La expresión “MAGA” se refiere al lema político “Make America Great Again” (“Hacer a América grande otra vez”), que fue el eslogan principal de Donald Trump durante su campaña presidencial de 2016.
