Cuando uno entra en el ocaso de su vida, comprende que nada habría sido posible sin el apoyo de quienes caminaron a su lado.
Yo no hubiera podido alcanzar y abarcar estos cuarenta años dirigiendo diferentes compañías aéreas sin la entrega, el esfuerzo y la lealtad de todos aquellos que trabajaron conmigo. A ellos debo mi éxito.
Quiero expresar mi gratitud más sincera a esos seres humanos extraordinarios.
La gratitud es la madre de todas las virtudes: se ofrece a quien da, no a quien recibe, y es reflejo de almas nobles. La amistad y la gratitud son, en esencia, dos almas buenas que se acompañan.
La gratitud es un bastón. Sin ese bastón, yo nunca habría salido del orfanato; sin él, hoy sería un hombre marcado por la venganza y el rencor.
Pero no es eso lo que guardo en mi corazón.
Lo único que guardo es gratitud.
Tomás Cano Pascual
Asesor de líneas aéreas
Delegado para Europa de Air Panama
Fundador de Air Europa
Sobre Tomás Cano Pascual
Hablar de Tomás Cano Pascual es hablar de una vida marcada por la superación, el compromiso y, sobre todo, la gratitud. Nacido en circunstancias humildes, supo transformar la adversidad en una fuerza interior que lo llevó a convertirse en un referente de la aviación comercial, dirigiendo durante más de cuatro décadas distintas compañías aéreas con visión y liderazgo.
Su trayectoria profesional no se explica únicamente por su talento y esfuerzo personal, sino también por la capacidad de rodearse de equipos humanos a los que siempre ha reconocido como parte esencial de su éxito. Tomás nunca olvidó que el logro individual es imposible sin el trabajo colectivo, y que cada persona que lo acompañó en el camino dejó una huella en su vida.
En el corazón de su historia está la gratitud. Él mismo la ha definido como un bastón que lo sostuvo desde los días más difíciles, cuando parecía que el futuro solo podía traer dolor o resentimiento. Pero eligió otro camino: el de la generosidad, la amistad y la nobleza de espíritu. Esa elección lo convirtió en un hombre que, en lugar de guardar rencor, atesora gratitud hacia todos los que le tendieron la mano y caminaron a su lado.
Hoy, después de muchas conversaciones con él puedo decir que, Tomás Cano Pascual no solo deja un legado en la industria aérea, sino también una enseñanza de vida: que el verdadero éxito no está en los logros materiales, sino en la capacidad de agradecer, reconocer y honrar a quienes hacen posible nuestro vuelo.
Ángel Pérez
Director de Kiosco Insular


