InicioPORTADAEl coche autónomo cambia las reglas del seguro de flotas

El coche autónomo cambia las reglas del seguro de flotas

  • JHASA advierte de que la responsabilidad en caso de accidente dejará de concentrarse únicamente en el conductor y podrá extenderse al software, los sensores, los fabricantes, los proveedores tecnológicos y la propia empresa que gestiona la flota

La progresiva llegada del coche autónomo a la circulación pública está abriendo un nuevo escenario para la movilidad empresarial y la gestión de las flotas. Las últimas pruebas realizadas en Europa y la reciente introducción en España de tecnologías de conducción altamente asistida anticipan una transformación que afectará también a la forma de analizar, distribuir y asegurar el riesgo.

Aunque los vehículos que actualmente incorporan estas funciones continúan operando con distintos niveles de asistencia y requieren supervisión humana, la movilidad empresarial avanza hacia un modelo cada vez más conectado, automatizado y dependiente de los datos.

JHASA, bróker independiente de seguros y reaseguros, señala que este nuevo escenario obliga a replantear cómo se asegura un vehículo cuando la toma de decisiones empieza a repartirse entre el conductor, el software, los sensores, el fabricante, el proveedor tecnológico y la propia empresa que lo incorpora a su actividad.

El seguro de flotas se ha construido tradicionalmente a partir de variables conocidas, como el tipo de vehículo, el uso, la siniestralidad histórica, los conductores o los recorridos. Con la conducción automatizada, estos factores seguirán siendo relevantes, pero el análisis será necesariamente más complejo porque entran en juego nuevos actores y será esencial reconstruir con precisión qué ocurrió en caso de accidente”, explica Clara Boyano, directora del Área de Flotas de JHASA.

Uno de los principales desafíos será determinar la responsabilidad en caso de siniestro. Frente al modelo tradicional, centrado principalmente en la conducta del conductor, los vehículos con funciones automatizadas exigirán analizar si el sistema estaba activado, si el conductor debía intervenir, si el software respondió correctamente, si existió un fallo de mantenimiento, si los sensores estaban calibrados o si se produjo una incidencia de conectividad o una vulnerabilidad cibernética.

Del vehículo al sistema asegurado

La Dirección General de Tráfico ha señalado que la conducción plenamente autónoma sin supervisión no será inmediata, aunque sí prevé avances progresivos en entornos acotados, como la movilidad urbana, el transporte público o los servicios a demanda a baja velocidad.

Este proceso implicará una convivencia prolongada entre vehículos tradicionales, modelos con asistentes avanzados y flotas parcialmente automatizadas. Para JHASA, el reto para aseguradoras, brókeres y empresas no consiste en esperar a que el vehículo autónomo sea una realidad masiva, sino en preparar desde ahora modelos aseguradores capaces de adaptarse a esa transición. En este sentido, la firma identifica tres grandes ejes de evolución:

El primero será la personalización técnica de las pólizas, que deberán considerar qué tecnología incorpora cada vehículo, cuál es su nivel real de automatización, en qué condiciones se activa, quién la supervisa, cómo se actualiza y qué trazabilidad genera.

El segundo será la integración del dato como herramienta de prevención. Las flotas conectadas permitirán detectar patrones de conducción, anticipar averías, optimizar el mantenimiento y reducir la siniestralidad. Al mismo tiempo, esta información abrirá nuevos retos en materia de privacidad, gobernanza del dato y responsabilidad contractual.

El tercer eje será la ciberseguridad. Un vehículo conectado es también un sistema tecnológico expuesto y, en el caso de una flota empresarial, cualquier vulnerabilidad puede multiplicar su impacto sobre la continuidad de la actividad.

En este contexto, coberturas que tradicionalmente se han gestionado por separado, como la responsabilidad civil, los daños propios, la asistencia, la pérdida de beneficios, la ciberseguridad, la protección de datos y la responsabilidad de producto, tenderán a converger en programas aseguradores más integrados.

El coche autónomo no sustituirá de un día para otro a la movilidad actual, pero obliga al sector asegurador a plantearse nuevas preguntas. El reto será acompañar a las empresas con contratos claros, coberturas adaptadas y una gestión del riesgo capaz de avanzar al mismo ritmo que la tecnología”, concluye Clara Boyano.

Sobre JHASA

JHASA es un bróker independiente de seguros y reaseguros especializado en los sectores de energía, construcción y M&A, entre otros. Fundado en 2019 y con capital 100% español, cuenta con un equipo de 75 profesionales con amplia experiencia en el sector. La compañía se caracteriza por ofrecer soluciones personalizadas de alto valor mediante una operativa ágil, la especialización de su capital humano y una orientación total al cliente. Con sede en Madrid y actividad nacional e internacional, desde septiembre de 2023 forma parte de la red Lockton Global Partners, con presencia en más de 130 países.

 

Fuente:

Raquel Moya, Sara Rubio y Cristina Hernández

RELATED ARTICLES
- Advertisment -spot_img

ÚLTIMAS PUBLICACIONES