Cuando tiras la piedra y escondes la mano sientas un precedente muy grave que sin embargo la justicia española te agradece no ya sólo por tu falso y aparente espontáneo arrepentimiento sino, además, por tu calculada y esmerada colaboración con ella a pesar de que hayas podido ser tan culpable como el resto de tus compañeros de fechorías que por vuestra pertenencia a grupo fraudulento pasarán en la cárcel el mismo tiempo que tú podrás disfrutar en base a los años que te hayas podido librar por tus interesadas declaraciones.
En mi modesta opinión, creo que la llamada Justicia española sienta un muy mal precedente que ha de convertirse, si ningún otro estamento lo impide, en lo que se llama sentar jurisprudencia y a la que podrán optar en el futuro otros tantos abogados en defensa de sus futuros y correspondiente “chivatos” de turno.
Por otro lado, la delincuencia organizada suele disponer de un estricto reglamento interno que resulta de obligado cumplimiento si sus miembros quieren evitar males mayores que afecten a su propia salud por violar el pacto de silencio que no figura necesariamente escrito pero que casi todos respetan y se conoce por el nombre de omerta.
Este llamado pacto de silencio ha sido descaradamente violado en su propio beneficio por el delincuente Aldama. De modo que en adelante habrá de enfrentarse a la consideración de una justicia popular secreta que pueda dictar sentencia sin menoscabo para su integridad física.
Aparentemente, al señor Aldama no se le conocían enemigos sospechosos de querer perjudicarle. Más bien al contrario: se codeaba con destacados miembros de los cuerpos de seguridad del Estado y de estamentos policiales y Guardia Civil, respectivamente. Pero también hay quienes, sin embargo, reclaman responsabilidades concluyentes contra el señor Aldama y no son otros que los amigos y familiares de aquellos que han sido enviados a prisión por la Justicia y quienes en silencio se habrán convertido en los enemigos más peligrosos a los que en adelante tendría que enfrentarse el “chivato”.
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Licenciado en historia del Arte y Bellas Artes
