Del smoking a la chancleta

21/03/12

¡Quién te ha visto y quien te ve! Políticos nacionalistas que veían en los ecologistas un peligro para el desarrollo económico de Canarias.

Hace muchos años, todos éstos clamaban al cielo por la parálisis a la que se veía abocado el Archipiélago, por lo que eran conocidos como “los del no a todo”. Cualquier cosa que decían estos reaccionarios de verde era neutralizada de inmediato en ruedas de prensa y contratando comités de expertos. Los sebadales eran esos bichitos que te hacían cosquillas en los pies cuando ibas a la playa y no había problema para trasplantarlos a otro lugar y que el puerto de Granadilla pudiera servir, entre otras cosas, para descargar los barcos que traerían el gas, una energía más limpia. En este caso no se escuchó a Europa en sus consejos sobre impacto medioambiental. Todo, con tal de acallar las voces verdes.

Siguiendo con la línea ecologista de nuestros políticos nacionalistas, justificaron la concesión de licencias para la explotación de las dichosas jaulas de pescado, aún siendo informados de la importante degradación que generan en esas playas que ahora parecen querer defender a capa y espada. ¿Quién no ha visto la nata que se genera en las costas próximas a estos artilugios?

Esos mismos ecologistas a los que ahora pretenden abrazar se colgaron de algunas instalaciones del Polígono Industrial de Granadilla, el mismo en el que ciertos empresarios que yo me sé han hecho fuertes inversiones.

El anillo insular, la vía exterior, El Rincón, los campos de golf… todo ha sido objeto de protesta por los sectores verdes y de crítica por parte de los que ven en el progreso una fórmula de salir del atolladero en el que nos encontramos.

Pues bien, de la noche a la mañana algunos de nuestros próceres se han enfundado la camiseta reivindicativa, se han quitado los zapatos de marca y bajándose del coche oficial con lunas tintadas –por aquello de no ver la cruda realidad– querrán subirse al  Rainbow Warrior para bajarse en la zodiac a evitar que Repsol haga las prospecciones a las que ha sido autorizado en aguas territoriales españolas.

Me imagino a los cámaras de la Televisión Canaria, acreditados para tan grandiosa ocasión, hablando del libro de bitácora del presidente; dejarán su blog para mejor ocasión y, cámara en ristre, buscarán a los activistas, sobre todo si reciben algún porrazo y les parten alguna ceja, porque mira que le gusta a esta tele las noticias de sucesos…

De todos modos debemos felicitarnos todos los canarios de bien. Visto lo visto, lo próximo será que los políticos que han convertido esta tierra en lo que es pidan la finalización de los hospitales del norte y del sur; que acaben con las listas de espera inhumanas de nuestros hospitales; que los asuntos sociales tengan dinero suficiente en los presupuestos; y, sobre todo, que acaben con el paro vergonzoso que asola a este Archipiélago.