Bastardos

Según la guarrada de ese muro, se supone que cuando fui a Barcelona lo hice como bastardo y dispuesto a matar.

Los turistas que el pasado año paseaban por Cataluña se encontraban con pintadas en muchos lugares diciéndoles: “Todos los turistas son unos bastardos” o “El turismo mata”. Los radicales emponzoñaban los espacios transitados por los de fuera.

Individuos e individuas afines a la independencia aplaudían y animaban a sus cachorros para tomar la calle y espantar de malas maneras a los que llenaban sus calles con euros procedentes de todo el mundo.

Freír al turista a impuestos, precios desorbitados y mal trato se ha complementado estos últimos años, coincidiendo con la llegada a la alcaldía de cierta señora, con robos y vandalismo en los espacios públicos.

Ahora, el presidente de la Generalidad pretende atraer el turismo bajo el eslogan: “Cataluña es tu casa”. Ahora a los independentistas no les huele mal el dinero de madrileños, andaluces o extremeños. Ya han conseguido que vayan unos cuantos, pero son un 98% menos que el año pasado.

Ni los propios catalanes son solidarios con su planta hotelera, algunos se han alojado en sus establecimientos, pero son el 85% menos que el año pasado. Está claro que “la pela es la pela” y preferirán dejarla dentro de sus caixas.

El hormigón armado es más blando que la cara de algunos políticos catalanes. ¿Ahora quieren que vayamos a hacer turismo?

Olvidan los jefazos catalanes, los que residen en España –dentro y fuera del talego– y los prófugos de la justicia, que Cataluña es una de las regiones que más rebrotes del Covid-19 está sufriendo. Eso afecta y afectará al turismo en esa zona, por mucha campaña que se haga.

Que haya habido un 2% de españoles de otras regiones que han olvidado los insultos  no les va a salvar de la debacle económica que tienen encima. La cabezonería de algunos políticos y ciudadanos catalanes se asemeja a la de los aragoneses que tienen fama de ello, de testarudos.

Esos lugares os extrañan, por eso, cuando todo esto pase, estarán donde siempre, esperando que volváis porque Cataluña es mejor con vosotros”; “Amanece en Barcelona y en España: juntos, mejor”… Échale guindas al pavo…debería ser el siguiente reclamo. Oír a algunos, que son su dialecto engolado, te invitan a dejarte las pelas en su territorio hace que me descojone de ellos.

No sería justo pensar que todos los catalanes tienen las mismas habilidades sociales para tratar con el turismo, pero dónde están los que tenían que haber salido en defensa de los turistas. La verdad es que a muchos no he visto.

Los siete millones y medio que se ha gastado la Generalidad en editar vídeos idílicos, bien los podría haber empleado en educar como ciudadanos a los vándalos de la vía Laietana, esos que se entretenían en quemar contenedores y arrancar adoquines para lanzarlos a la policía. O los que cada noche se “posaban” en Arco de Triunfo para destrozar todo lo que se les ponía por delante.

Pero como las cosas no están saliendo como pensaban, ahora buscan meterse con la Monarquía y el Emérito para ocultar sus vergüenzas, el prófugo de Waterloo dice que será el primer presidente de la República catalana y así seguimos. Sinceramente pensaba que el pueblo catalán era más culto y no se dejaría engañar por cantos de sirena de individuos que lo único que buscan es tapar sus vergüenzas bajo la bandera cubana tuneada, conocida como estrellada. Justificar los desfalcos de los pujoles y los tres por ciento tan cacareados en su parlamento. Pensaban que no solo eran listos, sino también inteligentes…ya veo que no. Han dejado que estos presuntos políticos adoctrinen a sus hijos con machangadas independentistas. ¡Ay que joderse! –Confucio.

Filosofo en paro

leave a reply

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.