La moral del alcoyano

Hasta justamente hoy, siempre había creído que la mítica moral atribuida al club de fútbol Alcoyano se trataba sólo de una leyenda deportiva como cualquier otra. Sin embargo, ante lo sucedido, debo confesar que estaba en un craso error del que honestamente me avergüenzo al poder comprobar que frente a todo un Real Madrid no perdieron en ningún momento la esperanza de alzarse con la victoria y pasar a la siguiente ronda, sin necesidad de llegar a perder la enorme moral que se le supone y por la que siempre se ha caracterizado.

Debo reconocer que si bien me considero forofo de un equipo determinado, también es cierto que siempre me pongo del lado del más modesto, porque considero honestamente que si todos ellos tuvieran las mismas posibilidades de fichajes millonarios, no me importaría ahora mismo atreverme a confesar de qué equipo me siento simpatizante; aunque bien es verdad que viviendo en Cataluña resulta muy fácil imaginarlo.

Esperanza y moral se encuentran muy cerca de ser sinónimos y, precisamente, esas dos cualidades tan próximas, empleadas hoy por el modesto club de fútbol Alcoyano, son las que ahora necesitamos más que nunca para tratar de vencer a algo que se ha venido manifestando rotundamente muy superior a nuestras propias fuerzas, como ha venido siendo la pandemia que nos asola, además de los funestos caprichos que nos tenía reservados la violenta Filomena, como fueron los fuertes vientos y las copiosas nevadas en toda la península ibérica.

Por si fuera poco, hoy hemos podido saber que los madrileños han sufrido una desgracia más que sumar a todas las anteriores ya mencionadas. Una violenta explosión en el interior de un edificio, debida supuestamente a un escape de gas, ha sido la causa que ha provocado un derrumbe parcial del inmueble y una serie de víctimas de las que hasta ahora desconocemos su estado ni gravedad.

No hay flema suficiente como para poder encajar de manera tan continuada este rosario de calamidades que se nos ha venido encima en tan corto espacio de tiempo. Para tratar de resistir tal embate de adversidades habremos de descartar esa característica tan especial de los británicos frente a los imprevistos y afrontar éstos con la misma moral que siempre se le ha atribuido al modesto Alcoyano y en la que, hasta el día hoy, yo no había creído en absoluto.

Sin embargo, siempre acaricié el presentimiento de que Trump no sería reelegido, pero él sí que parece disponer de esa dosis de moral que hoy le sobra al Alcoyano, sobre todo por la esperanza que aún mantiene de alzarse ganador en los próximos comicios USA. Espero y deseo que no ni tampoco.

zoilolobo@gmail.com

Licenciado en Historia del Arte y bellas Artes

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