Miserables

Ruines o canallas siempre ha habido en el orbe

Maestro, a esta mujer se le ha sorprendido en el acto mismo de adulterio. En la ley Moisés nos ordenó apedrear a tales mujeres. ¿Tú qué dices? Aquel de ustedes que esté libre de pecado, que tire la primera piedra.(K.I.).

En aquellos tiempos condujeron a “Jesús de Caifás al pretorio. Era de madrugada y ellos no entraron para que no se contaminaran sino que comieran la Pascua. Así que salió Pilato fuera  y dijo: ¿Qué acusación hacéis contra este hombre?”.

Según parece, hay políticos, comentaristas, periodistas y público en general que está empeñado en hablar del pasado. Siempre se empeñan en mirar atrás, pero siempre se quedan en el treinta y seis. Son incapaces de mirar más atrás o simplemente su memoria volátil se reinicia cada vez que pestañean.

Que la dictadura ha sido una etapa oscura, muy oscura, de la historia de España es cierto e incuestionable. Pensar que en la actualidad haya algún cuerpo o fuerza que pretenda dar una asonada es, como poco, una generalización indebida. Yo añado: Es de miserables.

El honor para la abrumadora mayoría de personas que componen los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y el Ejército no es sólo una palabra. Todos y cada uno de ellos han jurado o prometido defender nuestra patria y lealtad al Jefe del Estado. Cumplir y hacer cumplir las leyes y respetar la Constitución de 1978. Parece que hay algún miserable que lo duda, lo penoso es que no son exclusivamente los opinadores de medio pelo los que lo deslizan sibilinamente, algún ministrillo venido a más, también, aunque lo haga con la boca chica no vaya a ser que le den una patada en el culo y pierda su poltrona.

Algunos ignorantes piensan que la Guardia Civil nació con el franquismo, muchas han sido las vicisitudes que han vivido a lo largo de sus más de 175 años de historia. Noble historia que fue recompensada por el Real Decreto 2.088, por el que el Consejo de Ministros del 4 de octubre de 1929 cuando se le concedió la Gran Cruz de la Orden Civil de la Beneficencia por sus innumerables actos y servicios abnegado, humanitarios y heroicos que los individuos pertenecientes al mismo han realizado. No, no fue el dictador el que la hizo Benemérita.

La Unidad Militar de Emergencias, creada por el presidente Zapatero; la Policía Nacional –no se me ocurre llamarla Policía Armada, los grises o Guardia de Asalto– cuyos primeros antecedentes datan del año 1824 siendo rey de España Fernando VII; miembros de los tres ejércitos y por supuesto toda la población civil, encabezada por los sanitarios, han sacrificado su vida por nosotros en una “Guerra”, denominada así por el presidente del gobierno, para evitar que el desconocido número de fallecidos aumentara.

Todos los citados merecen el respeto de la población con independencia de cuál sea su profesión, lo mismo da que sean periodistas, opinadores, casta o castuza. Resulta imposible contener el vómito que provocan las intervenciones en el Congreso de los Diputados. La búsqueda del aplauso facilón. Señores, señoras: ¿Esto es lo que creen que somos los ciudadanos? Unos aplauden a derecha otros a izquierda, eso sí, ninguno se baja el sueldo.

Hagan juego señores opinadores… ¿Quién da más? En los casinos siempre gana la banca, en la política española siempre ganan los cansinos, sus señorías. Señoría es un tratamiento de dignidad. Me ha gustado mucho un artículo de José Manuel López García titulado “Vivir eternamente”. En el menciona a NietzscheDeberías realizar únicamente aquellos actos de los que gustes ser autor o autora repetidas (quizá infinitas veces). Y a su vez, deberías evitar aquellas acciones con cuya reiteración no quisieras verte relacionado”, ¿Les ha quedado claro? Espero que si.-Confucio.

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