Nos gustan los aditivos

Nos gustan los aditivos
Rate this post

El consumo de determinados productos varía en función de los aditivos

Por Contrapunto

Si hay algo que vuelve loco al consumidor es la lectura del etiquetado y la relación de aditivos.

Cada día, en el súper o el mercado, nos encontramos con un inmenso galimatías de códigos, número y letras.

En la U.E. antes de que un compuesto químico sea aprobado como aditivo alimentario debe ser evaluado.

Existe un Comité Científico para la Alimentación Humana (SCF) encargado de evaluar las cantidades de aditivo que lleva cada alimento.

El SCF se basa en estudios obtenidos a partir de ensayos con personas y animales, así obtienen la cantidad máxima permitida.

Algunas de las sustancias estudiadas son inocuas en grandes cantidades, por ello no se establecen dosis máximas.

¿Qué significa la E en los aditivos?

La famosa E-xxx nos indica que son aditivos aprobados por la Unión Europea y han sido aprobados por la SCF.

El objeto de esta E es que, más allá del idioma, se pueda identificar el aditivo que estamos consumiendo.

La SCF está siempre pendiente de nuevas evidencias científicas que puedan generar un cambio de criterio en las cantidades permitidas.

Obligaciones más notables en los etiquetados

Los colorantes azoicos y los sulfitos son los más destacados en el etiquetado de productos.

La legislación obliga a indicar su presencia, igual que debe indicarse la presencia de otros alérgenos.

Los alérgenos que aparecen en los productos manufacturados que aparecen con mayor asiduidad son el huevo y los frutos secos.

Aditivos más habituales

Ácido ascórbico

Identificado en el etiquetado como E-300 y más conocido como Vitamina C.

Es un cristal incoloro e inodoro que se disuelve y tiene sabor ácido.  Proviene del azúcar. Sus sales de sodio, potasio y calcio son utilizadas como antioxidantes.

El Ácido Ascórbico impide que los alimentos se oxiden demasiado pronto al entrar en contacto con el aire.

El E-300 también evita que el producto se ponga rancio o se decolore.

Su uso más habitual esta en los alimentos horneados –pan, bollería– en cereales, aderezos para ensaladas, frutas y verduras.

Nitrito de sodio

Es uno de los aditivos más utilizados, se reconoce por su numeración E-250, contiene sodio, oxígeno y nitrógeno.

Su uso más habitual es al curar carnes y pescados en salazón, mantiene sus propiedades. También se usa en embutidos para mantener su color.

En ocasiones se usa en combinación con el nitrito de potasio, E-249.

Una de los principales activos del E-250 es que previene la aparición de la bacteria del botulismo.

Su uso está estrictamente controlado, si se emplea en exceso es nocivo para la salud.

Lecitina

Es un emulsionante que está presente de forma natural en algunos productos vegetales y animales.

La soja, el girasol, la leche o la yema de huevo son los más conocidos que contienen este lípido.

Los emulsionantes como la Lecitina, E-322, ayuda a que la comida no se pegue al recipiente donde se envasa.

Aspartamo y sacarina

Son dos edulcorantes compuestos que aportan dulzor y se usan en productos bajos en calorías o para diabéticos.

Son los más conocidos, el aspartamo tiene como numeración el E-951 y es doscientas veces más dulce que el azúcar y tiene cero calorías.

Se trata de un polvo blanco, sin olor, que deriva de dos aminoácidos: el ácido aspártico y la fenilanina.

Por su parte, la sacarina identificada con el E-954 es entre 300 y 500 veces más dulce que el azúcar.

Es el edulcorante más antiguo y se sintetiza químicamente a partir de derivados del petróleo.

Con este producto se endulzan bebidas, yogures y productos para diabéticos.

Glutamato monosódico

Este producto es un potenciador del sabor que ayuda a realzar éste en los alimentos.

La mayor parte de bolsas de snacks y similares, platos precocinados, etc se encuentra el E-261, glutamato monosódico.

Es un aminoácido que lo encontramos de forma natural en casi todos los alimentos, en especial los ricos en proteínas.

Si se produce un exceso en su uso, pasa de potenciar el sabor a convertir el producto en algo desagradable.

Hay expertos que dicen que este aditivo produce adicción a los productos que lo utilizan.

Ácido carmínico y Curcumina

Son dos de los colorantes más utilizados y más atractivos para el consumidor, el primero es E-120 y el segundo E-100i.

El ácido carmínico se extrae  de la cochinilla y otros insectos, su uso en alimentación está en mermeladas, conservas vegetales, cárnicos y lácteos.

Puede producir reacciones alérgicas por lo que su uso ha entrado en declive, además de su precio es otro inconveniente.

Evidentemente, la curcumina, se extrae de la cúrcuma. Es una especia sacada del rizoma de su mismo nombre.

De color amarillo birllante, es usado en colorante para preparados de sopa, caldos, mostazas y algunos cárnicos.

Resumiendo, los aditivos mencionados aquí, no suelen tener efectos adversos demostrado.

Como siempre se pueden utilizar sin problema siguiendo las guías de cantidades máximas que establece la U.E.

Arpeweb páginas web Tenerife

Resumen
Nos gustan los aditivos
Título
Nos gustan los aditivos
Descripción
Si hay algo que vuelve loco al consumidor es la lectura del etiquetado y la relación de aditivos.
Autor
Kiosco Insular
Reportajes
Autor
Compartir en las Redes Sociales

Deje una réplica

Su correo electrónico no será publicado

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.